El antiguo Edificio Pereda del Banco Santander abrió como centro de arte y cultura en septiembre de 2026.
Datos esenciales
| Núcleo | Santander |
|---|---|
| Municipio | Santander |
| Tipo | Cultura |
| Visita | Exterior; confirmar apertura interior |
Historia y significado
La Fundación Banco Santander transformó su sede histórica del Paseo de Pereda para albergar exposiciones, actividades y espacios de encuentro. El proyecto arquitectónico de David Chipperfield conserva la presencia del edificio junto a la bahía y le da un uso público nuevo.
Un edificio histórico con nuevos usos
El Edificio Pereda, antigua sede bancaria protegida como bien cultural, fue rehabilitado por David Chipperfield Architects. El proyecto reúne salas para la colección de Banco Santander y exposiciones temporales, espacios participativos, un auditorio y una terraza mirador. La programación concreta cambia; consulta qué salas y actividades están disponibles el día de la visita.
Un edificio que volvió a abrirse a la ciudad
Faro Santander ocupa el Edificio Pereda, la antigua sede del Banco Santander en el paseo marítimo. Su dirección, Paseo de Pereda 9-12, lo sitúa frente a la bahía y cerca de otros espacios culturales del centro. El edificio dejó de funcionar como una sede bancaria reservada a su actividad interna y abrió al público el 8 de septiembre de 2026 como centro de arte y cultura de la Fundación Banco Santander. La transformación permite entrar en un inmueble que muchos paseantes conocían sobre todo por su fachada, su arco central y las esculturas de la parte superior.
Conviene distinguir Faro Santander del Faro de Cabo Mayor: el primero es un centro cultural en pleno casco urbano; el segundo, una señal marítima situada en la costa de Cueto. El nombre Faro alude aquí a la vocación de orientar y reunir actividades culturales. Para llegar al edificio desde el centro, basta seguir el frente de la bahía hacia el Paseo de Pereda. La entrada principal se encuentra bajo el gran arco que atraviesa la fachada.
La historia que conserva el Edificio Pereda
Según la información arquitectónica publicada por Faro Santander, los orígenes del inmueble se remontan a 1795. El conjunto no nació con la forma que vemos ahora: fue creciendo y cambiando a lo largo de los siglos, de acuerdo con la evolución de la ciudad y con los usos del banco. Esa superposición explica que resulte más interesante observarlo como una construcción de varias épocas que buscar una única fecha para toda la fachada. Está declarado Bien de Interés Cultural, y la intervención contemporánea partió de conservar e interpretar sus elementos valiosos.
Antes de entrar, mira el frente que da al paseo. En la parte alta se reconocen cuatro alegorías de José Planes Peñalver dedicadas a la Agricultura, la Banca, el Comercio y la Navegación. En los bloques laterales aparecen las figuras de las Cuatro Estaciones. El conjunto escultórico se completa con el escudo de Santander y un friso que relaciona la actividad bancaria con el mar, el comercio, el campo y otros ámbitos de la vida regional. Las ocho esculturas fueron retiradas en 2020 para su restauración y después recuperaron su lugar. No son un mero adorno: cuentan cómo quiso presentarse públicamente la antigua institución.
Qué cambió con la rehabilitación
La reforma fue dirigida por David Chipperfield Architects. La descripción oficial del proyecto habla de más de 10.000 metros cuadrados repartidos en diez niveles, con salas de exposición, auditorio, espacios educativos, zonas de experimentación y áreas de encuentro. Esta escala ayuda a entender por qué no se trata simplemente de una galería instalada en una planta del antiguo banco. El centro combina la contemplación de obras con actividades que requieren otros tipos de salas y recorridos.
El arco central es una de las claves de la visita. Ya era un rasgo reconocible del edificio desde la calle, pero la reforma lo convirtió en el principal punto de entrada y en un elemento de conexión visual entre el interior y la ciudad. Al cruzarlo, merece la pena detenerse un momento para comparar las proporciones de la fachada histórica con los espacios nuevos. La operación arquitectónica no oculta por completo el pasado bancario ni obliga a recorrer el centro como si fuera un edificio antiguo intacto: permite reconocer ambas etapas.
La propia institución informa de que la rehabilitación obtuvo la certificación ambiental BREEAM en la categoría Excepcional. Señala reducciones estimadas de consumo energético, emisiones y agua, junto con un alto aprovechamiento de los residuos generados durante las obras. Son datos del proyecto y de su evaluación técnica, no una razón para dar por hecho que cualquier actividad del edificio carece de impacto ambiental. Para quien tenga interés en la arquitectura, lo relevante es ver cómo la mejora de las instalaciones se incorporó a una sede histórica protegida.
Arte, tecnología y actividades
La Colección Banco Santander, las exposiciones temporales y los programas públicos son partes distintas de Faro. En la apertura de 2026 se presentaron, entre otras propuestas, una selección de obras de la colección, una muestra de arte mexicano vinculada a la Colección Gelman Santander y una exposición sobre Leonora Carrington. Esos títulos ayudan a describir el arranque del centro, pero no deben leerse como una lista permanente. Antes de ir, consulta la programación oficial: cada muestra tiene sus propias fechas y las salas pueden cambiar de contenido.
Faro también anuncia actividades educativas y de mediación, encuentros y propuestas relacionadas con el arte y la tecnología. La programación familiar se articula, entre otros recursos, en torno a Llamita. Si vas con menores, comprueba la edad recomendada, el aforo y si hace falta inscripción para el taller que te interesa. La entrada ordinaria al edificio y la participación en una actividad concreta pueden tener condiciones diferentes. El hecho de que haya un programa para familias tampoco implica que todas las exposiciones estén concebidas para niños.
La visita puede hacerse a ritmo propio. Según las preguntas frecuentes del centro, hay audioguías gratuitas accesibles mediante códigos QR desde un teléfono personal. Es una opción útil si prefieres detenerte en unas obras más que en otras o si tienes poco tiempo. También se anuncian visitas guiadas sujetas a calendario y reserva. Si tu interés principal es la arquitectura, pregunta por el contenido de la visita elegida: una actividad centrada en una exposición puede dedicar menos tiempo a la historia del edificio.
Cómo organizar la visita
La información oficial consultada en octubre de 2026 indica un horario habitual de 10:00 a 20:00 y cierre los martes, salvo festivos. También recoge excepciones en determinadas fechas y entradas organizadas por franjas horarias. Los horarios, las tarifas y las condiciones de acceso pueden cambiar, por lo que es mejor confirmarlos en la web de Faro Santander justo antes de viajar. Reservar con antelación resulta especialmente sensato si solo dispones de una tarde o quieres coincidir con una actividad concreta.
El centro señala que dispone de ascensores y accesos adaptados para personas con movilidad reducida. Si necesitas una condición específica de accesibilidad, consulta directamente al equipo antes de acudir: la amplitud del edificio y sus distintas plantas hacen útil conocer el recorrido disponible para la exposición prevista. Las salas, la tienda y los espacios de restauración tampoco tienen por qué compartir exactamente el mismo horario. La cafetería y el restaurante de las plantas superiores cuentan con condiciones propias de entrada, que conviene revisar aparte.
Un paseo cultural por la bahía
Faro encaja bien en un recorrido a pie por el Paseo de Pereda y la calle Castelar. Antes o después de entrar puedes detenerte en los Jardines de Pereda, comparar las fachadas del frente marítimo y seguir hacia la Grúa de Piedra. El cercano Centro Botín ofrece otra manera de relacionar la creación contemporánea con la bahía. Cada institución tiene su propio programa y entrada; consulta cuál te interesa visitar por dentro y deja tiempo para mirar la ciudad entre una y otra.
Si solo puedes dedicarle una parada breve, empieza por el exterior: reconoce el arco, las esculturas y la posición del edificio frente al mar. Si dispones de más tiempo, elige una exposición y recorre también los espacios interiores. La experiencia cambia según la muestra temporal, pero permanece la pregunta que hace especial este lugar: cómo puede un edificio histórico, ligado durante generaciones a una empresa, convertirse en un espacio cultural que se recorre desde la calle.
Cómo preparar la visita
Faro Santander abrió al público el 8 de septiembre de 2026. Consulta la programación, las entradas y las zonas abiertas en su web oficial. Es un buen complemento para el Centro Botín, situado a pocos minutos a pie.
En su entorno
Este lugar se encuentra en Santander, dentro del municipio de Santander. La página del núcleo reúne todas sus fichas para que puedas continuar sin perder la orientación territorial.
Preguntas frecuentes
¿Se puede visitar por dentro?
El acceso interior depende de la actividad y de los horarios vigentes. La ficha distingue lo que se puede observar desde fuera de la visita organizada.
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Fuentes: Consultar fuente ↗, Consultar fuente ↗ y Consultar fuente ↗.
