Fachada principal de la Casona de los Tagle en Santillana del Mar, con dos arcos de acceso, balcones de forja y el gran escudo cuartelado bajo la galería

Casona de los Tagle o Casa de Sánchez Tagle

A la entrada de Santillana del Mar, en el Campo del Revolgo, hay una casona de finales del siglo XVII con un balcón asentado sobre un escudo enorme. La levantaron unos hermanos que habían hecho una fortuna descomunal en México, y de esa misma familia salió el hombre al que en Jalisco llaman todavía hoy el padre del tequila. Es, probablemente, el edificio de Santillana con la historia más larga y más inesperada, y el que menos gente se para a mirar porque queda antes del casco monumental.

Fachada principal de la Casona de los Tagle en Santillana del Mar, con dos arcos de acceso, balcones de forja y el gran escudo cuartelado bajo la galería

Dónde está

La casona ocupa el número 1 de la calle del Revolgo, sobre el Campo del Revolgo, la explanada que históricamente ha servido de acceso a la villa y que hoy hace de antesala del conjunto histórico. Quien llega a Santillana desde el aparcamiento pasa por delante antes de pisar el empedrado.

El dato no es anecdótico: las pruebas de nobleza del linaje sitúan la casa solariega de los Tagle en Santillana precisamente en el «campo Rebolgo», de modo que el emplazamiento forma parte de la identidad documentada de la familia.

Quién la construyó, y una discrepancia

La casona se levantó a finales del siglo XVII con dinero venido de Nueva España. Sobre quién exactamente la costeó, las fuentes no dicen lo mismo:

El catálogo de Los Pueblos Más Bonitos de España atribuye la promoción a los cuatro hermanos Sánchez Tagle —Andrés, Luis, Anselmo y Pedro—. La ruta oficial del Ayuntamiento de Santillana, en cambio, la da como construida «por don Andrés». No son versiones incompatibles —lo habitual en estos casos es que uno de los hermanos figure como promotor formal de una obra pagada entre varios—, pero conviene no dar por buena ninguna de las dos como si fuera la única. Lo que sí está claro es que el dinero llegó de México y que la casa es obra de esa generación de hermanos.

Luis, el hombre más rico de Nueva España

Luis Sánchez de Tagle y de la Rasa nació en Santillana del Mar en 1642 y murió hacia 1710. Emigró a Nueva España y llegó a ser, según los repertorios biográficos, el hombre más rico y con más éxito del virreinato a finales del siglo XVII: financiaba y compraba la producción de las minas de plata, poseía un banco de plata e invirtió en grandes haciendas del norte de México. Fue maestre de campo y presidente de la Audiencia de México.

Felipe V le concedió el título de I marqués de Altamira por real decreto de 23 de diciembre de 1704, en agradecimiento a su lealtad a la corona durante la Guerra de Sucesión.

Una advertencia de nomenclatura, porque despista al buscar: el personaje aparece indistintamente como Sánchez de Tagle y como Sáenz de Tagle. La Real Academia de la Historia lo registra como Luis Sánchez de Tagle y de la Rasa; ambas formas remiten a la misma persona.

Fotografía antigua en blanco y negro de la Casona de los Tagle en Santillana del Mar, con la calle empedrada sin asfaltar y el escudo bajo el balcónVista actual en contrapicado de la Casona de los Tagle en Santillana del Mar, con la galería de madera, el escudo cuartelado y los dos arcos de acceso

La Casona de los Tagle en una fotografía antigua y en la actualidad.

Pedro, el padre del tequila

Aquí está el capítulo que casi nadie cuenta en Santillana y que en México se cuenta constantemente.

Pedro Sánchez de Tagle y Pérez Bustamante (1661-1723), hermano de Luis y II marqués de Altamira, levantó en su hacienda de Cuisillos, en el actual estado de Jalisco, lo que se considera la primera fábrica de destilación de agave azul a gran escala. La circunstancia que lo hizo posible fue una prohibición real de 1595 que vetaba nuevos viñedos en las Indias: sin vino que producir, el agave azul —hasta entonces desatendido— se convirtió en la alternativa, y de aquel «vino de mezcal» nació lo que hoy llamamos tequila.

De ahí el epíteto con el que se le conoce, padre del tequila. Conviene manejarlo con la prudencia que merece: es una atribución tradicional muy repetida, no un hecho establecido por un estudio documental que hayamos podido consultar, y las fuentes disponibles no fijan la fecha exacta de la licencia ni de la puesta en marcha de la fábrica. Tampoco está confirmado que Pedro naciera en esta casa: lo documentado es que esta es la casa solariega de su linaje, no necesariamente su lugar de nacimiento.

Dicho lo cual, el hilo es real y el propio Ayuntamiento lo ha convertido en producto turístico.

El escudo, y la leyenda de la sierpe

El escudo que sostiene el balcón es uno de los mejores de Santillana y merece leerse despacio, porque es un currículum familiar completo. Está cuartelado:

En el primer cuartel, las armas de los Tagle: un caballero lanceando una sierpe, con tres flores de lis en jefe. La versión blasonada del linaje lo describe como campo de plata, tres flores de lis de oro en jefe y un hombre armado a caballo con la lanza metida hasta la mitad del hierro en la boca de un dragón de sinople, escamado y sin alas.

Los otros tres corresponden a los linajes emparentados: Bustamante —tres lises y trece roeles—, Rasa y Peredo —árbol acostado de dos calderas con un lebrel atado al tronco y una torre sobre ondas— y Valdivielso —castillo sobre ondas con un lucero en la torre del homenaje—. Al pie, una cruz flordelisada.

Rodeando las armas de Tagle corre la divisa que explica el primer cuartel: «Tagle que la sierpe mató y con la infanta casó». Los repertorios heráldicos recogen también la variante «Tagle se llamó el que la sierpe mató y con la Infanta casó», y no hemos podido determinar cuál es la que figura exactamente en esta piedra: la fotografía disponible del escudo no permite leer la inscripción con la nitidez necesaria para transcribirla con garantías. Como corresponde, se trata de una leyenda genealógica: la historia del caballero que mata al dragón y se casa con la infanta es un motivo fundacional tradicional, sin documentación que lo respalde, repetido en piedras armeras de los Tagle por toda Cantabria.

Detalle del escudo cuartelado de la Casona de los Tagle en Santillana del Mar, flanqueado por dos leones rampantes y coronado por dos águilasVista lateral de la Casona de los Tagle en Santillana del Mar bajo un cielo azul, con el escudo entre los dos balcones y el muro de piedra del acceso

Detalle del escudo cuartelado y vista general de la casona, con el escudo entre los dos balcones.

De dónde viene el apellido: un pueblo de Suances

El apellido no nace en Santillana. Los Tagle toman su nombre del lugar de Tagle, hoy uno de los pueblos del municipio de Suances, situado en la costa entre Santillana del Mar y Comillas y perteneciente entonces a la jurisdicción de la Abadía de Santillana. Desde allí la rama principal se trasladó a la villa, donde levantó esta casa.

Merece la pena hacer el viaje mental completo: de un pueblo de labradores y pescadores frente a los acantilados del Sable, a una casona en Santillana, a las minas de plata de Nueva España y a la primera destilería de tequila de Jalisco. Todo ello en tres generaciones y con el mismo topónimo cántabro por apellido.

La Ruta del Tequila y los Indianos

El Ayuntamiento de Santillana del Mar ha articulado precisamente este relato en una ruta urbana de cuatro paradas, que conecta la villa con México y Filipinas a través de sus casas de indianos:

La Casona de los Sánchez Tagle, en la calle Revolgo, 1, como punto de partida. El Palacio de Peredo-Barreda, en la calle de la Carrera, 7, levantado a principios del XVIII por Francisco Miguel de Peredo y hoy centro cultural con programación de exposiciones. El Palacio de Barreda-Bracho, en la Plaza Mayor, 11, de finales del XVII y convertido en Parador Gil Blas desde 1944. Y el Palacio de Valdivieso, en la calle Cantón, 1, de la primera mitad del XVIII y hoy Hotel Altamira.

No publicamos horarios, precios ni condiciones de la ruta porque la información disponible no los especifica: conviene consultarlos en la Oficina de Turismo de Santillana del Mar.

¿Se puede visitar la casona?

El edificio conserva en su interior un archivo familiar y una colección de arte, lo que lo convierte en algo más que una fachada. Ahora bien, no consta un régimen de visitas público ni horarios establecidos. Lo prudente es contemplarla desde el Campo del Revolgo —donde el escudo y el balcón se ven perfectamente— y preguntar en la Oficina de Turismo si en ese momento hay alguna apertura o visita concertada.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo la Casona de los Tagle que la Casa de Sánchez Tagle?
Sí, es el mismo edificio. Aparece con ambos nombres, y también como Casona de los Sánchez Tagle.

¿Es verdad que de aquí salió el padre del tequila?
De esta familia, sí. Pedro Sánchez de Tagle, II marqués de Altamira y hermano de Luis, montó en su hacienda de Cuisillos, en Jalisco, la primera destilería de agave azul a gran escala. El epíteto es una atribución tradicional muy repetida, y no está confirmado que Pedro naciera en esta casa concreta.

¿De qué siglo es la casona?
De finales del siglo XVII, levantada con capital procedente de Nueva España.

¿Se puede entrar?
No consta régimen de visitas. Conserva archivo y colección de arte en su interior, pero conviene preguntar en la Oficina de Turismo antes de contar con poder pasar.

¿Qué significa la leyenda del escudo?
«Tagle que la sierpe mató y con la infanta casó» alude al relato fundacional del linaje: un caballero que mata a un dragón y se casa con una infanta. Es una leyenda genealógica tradicional, sin respaldo documental.

¿El apellido Tagle viene de aquí?
No. Viene del pueblo de Tagle, en el actual municipio de Suances, en la costa entre Santillana y Comillas. La rama principal del linaje se trasladó después a Santillana del Mar.

¿Dónde está exactamente?
En la calle del Revolgo, 1, sobre el Campo del Revolgo, a la entrada de la villa, antes de acceder al casco histórico.

Qué ver cerca

La casona es la primera parada natural de la visita, y desde ella se entra al conjunto. Siguiendo la calle de Santo Domingo aparecen la Casa de los Alonso, con sus ventanas góticas, y el Palacio de Peredo-Barreda, otra de las paradas de la ruta indiana. Más arriba, la Casa de Barreda-Bracho, hoy Parador Gil Blas, y la Casa de Valdivieso, hoy Hotel Altamira. Al final de la cuesta espera la Colegiata de Santa Juliana con su claustro románico. Y para seguir el rastro del apellido hasta su origen, el pueblo de Tagle, en Suances. Todo el conjunto, en la guía de Santillana del Mar.

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