La Ermita de Santa Catalina
La ermita de Santa Catalina es una de las ruinas más singulares y menos conocidas de la costa de San Vicente de la Barquera, situada en lo alto de un promontorio del litoral norte del municipio, azotada por todos los vientos.
Un templo desmantelado por el tiempo
A lo largo de los siglos, gran parte de las piedras de la ermita fueron reutilizadas como material de construcción en las edificaciones de los alrededores y en los muros que delimitan las fincas cercanas, lo que explica su avanzado estado de deterioro actual.
Un paraje excepcional
Pese a su estado ruinoso, el entorno en el que se ubica la ermita de Santa Catalina es excepcional, con vistas privilegiadas sobre el litoral cantábrico que hacen de este rincón uno de los más fotogénicos, aunque menos transitados, de todo el municipio.
Un proyecto de recuperación
Desde el Instituto de Prehistoria y Arqueología Sautuola se ha ofrecido al Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera, de forma totalmente desinteresada, un proyecto de limpieza y consolidación de las ruinas de la ermita. La propuesta, presentada hace ya un año por los arqueólogos Jesús Ruiz Cobo, Ana Rubio y José Luis Rivera, contempla asumir la redacción y dirección de la obra, así como los trabajos sobre el terreno, a cambio únicamente de que el Ayuntamiento tramite la licencia correspondiente. Hasta el momento, la iniciativa continúa sin respuesta municipal.
Una ruta patrimonial
La recuperación de la ermita de Santa Catalina forma parte de una propuesta más ambiciosa: trazar una ruta cultural que una los principales elementos patrimoniales de la costa norte del municipio. El itinerario arrancaría en el Castillo de Santa Cruz, continuaría por las ermitas de Santa Catalina y de la Virgen de la Guía, descendería hacia el complejo de Monte La Tolle, con su yacimiento mesolítico, y terminaría en las Cuevas del Cúlebre, escenario de la célebre leyenda cántabra del dragón vencido por el apóstol Santiago.









