El Campo de las Cercas es un recinto campamental romano de montaña situado en La Collada, sobre la divisoria de las cuencas del Pas y del Besaya. El yacimiento se extiende por los municipios de Puente Viesgo y San Felices de Buelna, en un paisaje de cordal y pastos desde el que se domina una amplia porción del territorio. Su interés no depende de que hoy se alce una muralla visible: las defensas fueron construidas principalmente con tierra y dejaron huellas discretas que se interpretan mediante la arqueología y la lectura del relieve.

Datos esenciales

Nombre Campo de las Cercas o La Collada
Ámbito local Alturas vinculadas a Hijas, Puente Viesgo; el recinto cruza el límite municipal con San Felices de Buelna
Tipo Campamento militar romano de campaña
Periodo relacionado Guerras Cántabras, entre 29 y 19 a. C., según la interpretación del conjunto arqueológico
Extensión descrita Unas 18 hectáreas
Protección Bien de Interés Cultural, integrado en una Zona Arqueológica declarada por el Decreto 70/2002
Visita Entorno de montaña y yacimiento protegido; no consta un centro de interpretación ni una visita turística regular

Un campamento romano en la divisoria del Pas y el Besaya

Campo de las Cercas se localiza en una estribación conocida como La Collada, en la línea que separa las cuencas del Pas y del Besaya. La posición permite entender por qué este cordal interesa para estudiar las comunicaciones y los movimientos por el interior de Cantabria. Desde las alturas se contemplan valles diferentes y pasos naturales; el relieve ofrece una perspectiva amplia del territorio, aunque esa ventaja topográfica no basta por sí sola para reconstruir una operación militar concreta.

El nombre «Campo de las Cercas» convive en algunas fuentes con «campamento romano de Tarriba» y otras denominaciones locales. Como el enclave se reparte entre dos términos municipales y las fuentes arqueológicas emplean de forma habitual Campo de las Cercas, esta ficha usa ese nombre para evitar atribuir el yacimiento entero a una sola localidad. La palabra «cercas» también aparece en la toponimia rural de la zona y no debe confundirse con una muralla romana conservada en altura.

El Decreto 70/2002 de Cantabria incluye Campo de las Cercas junto a La Espina del Gallego, Cildá y El Cantón en un mismo conjunto arqueológico. La declaración oficial explica que esos yacimientos se han interpretado como un campo de operaciones militares de montaña relacionado con las Guerras Cántabras. Dentro de ese conjunto, La Espina del Gallego es un castro indígena posteriormente ocupado y fortificado por una guarnición romana, mientras que Cildá, El Cantón y Campo de las Cercas corresponden a campamentos romanos de asedio de distinto tamaño y configuración.

Cómo se reconoce el recinto

La descripción incorporada al decreto de protección habla de dos recintos adosados, de planta rectangular y esquinas redondeadas, con una superficie aproximada de 18 hectáreas. En el terreno, el sistema defensivo se reconoce por trazas de atrincheramientos rectilíneos, fosos y accesos con soluciones conocidas en la arquitectura militar romana como puertas en clavícula. El término describe un trazado de entrada que obliga a cambiar de dirección y dificulta el acceso directo; no significa que se conserve una puerta monumental en pie.

Estas defensas de campaña se construían para responder a necesidades militares concretas y podían aprovechar materiales disponibles en el lugar. Con el paso de dos milenios, la erosión, el pastoreo, los caminos, las plantaciones y otros usos del monte han suavizado o alterado las formas. Por eso muchas líneas son difíciles de reconocer para quien llega sin información previa. Las fotografías aéreas, la topografía, los levantamientos y la investigación arqueológica permiten interpretar estructuras que no siempre destacan a simple vista.

La superficie de 18 hectáreas habla de un recinto extenso, pero no debe transformarse automáticamente en una cifra segura de soldados. El tamaño potencial de un campamento depende de su organización, del número de unidades y de las funciones que desempeñara; las fuentes consultadas no ofrecen una capacidad demográfica comprobada para Campo de las Cercas. Algunas publicaciones divulgativas proponen estimaciones, pero no son necesarias para apreciar el yacimiento y conviene no presentarlas como un dato arqueológico cierto.

El lugar dentro de las Guerras Cántabras

Las Guerras Cántabras suelen situarse entre 29 y 19 antes de nuestra era, durante la expansión de Roma en el norte peninsular. El decreto de declaración patrimonial interpreta La Espina del Gallego, Cildá, El Cantón y Campo de las Cercas como enclaves vinculados a operaciones militares de montaña en ese conflicto. La proximidad entre campamentos, pasos y alturas ayuda a investigar cómo se organizó la presencia romana en un terreno abrupto y cómo se pudieron controlar movimientos y comunicaciones.

La lectura del conjunto es más sólida cuando se consideran varios enclaves a la vez. La Espina del Gallego aporta el componente indígena y su posterior ocupación romana; Cildá muestra un campamento de gran extensión adaptado a la montaña; El Cantón presenta un recinto menor, y Campo de las Cercas suma una instalación de dimensiones considerables. Esta relación ayuda a formular preguntas sobre vigilancia, concentración de tropas, asedio y circulación sin convertir cada hipótesis sobre una campaña concreta en un hecho demostrado.

El decreto denomina a los tres campamentos recintos de asedio del castro y los integra en un campo de operaciones. Es una referencia oficial fundamental, pero no describe una reconstrucción detallada de cada movimiento de tropas ni identifica con certeza qué unidad ocupó cada sector. La investigación de los campamentos romanos continúa afinando cronologías, funciones y relaciones entre estructuras. Por eso resulta más preciso hablar de una interpretación arqueológica ligada a las Guerras Cántabras que atribuir al sitio una batalla específica sin respaldo documental.

Los materiales arqueológicos

La declaración patrimonial registra materiales metálicos recuperados en Campo de las Cercas, entre ellos fíbulas, monedas y un proyectil de plomo para honda. Cada clase de hallazgo aporta información distinta. Una fíbula podía servir para sujetar la ropa y ayuda a estudiar objetos personales y circulación de materiales; las monedas pueden orientar sobre contactos y cronología si se conocen bien su contexto y procedencia; un glande de honda se relaciona con el armamento a distancia.

Un objeto aislado no explica por sí mismo quién estuvo en el recinto, cuánto tiempo permaneció allí o qué episodio concreto ocurrió. La interpretación depende de cómo se localizó, su relación con las estructuras y la comparación con otros hallazgos. La ficha recoge los materiales mencionados en la declaración oficial y evita completar el inventario con piezas de procedencia incierta o atribuidas al conjunto sin una referencia clara.

Los objetos arqueológicos forman parte del patrimonio común y su posición original importa tanto como el objeto. Extraer una moneda, una pieza metálica o cualquier resto destruye información y puede constituir una infracción. Si durante un paseo se observa algo que parece arqueológico, lo responsable es no tocarlo ni moverlo y comunicar el hallazgo a las autoridades patrimoniales.

Un paisaje que también cuenta la historia

El valor del Campo de las Cercas combina la arqueología con la geografía. La Collada y los cordales próximos forman un balcón natural entre los valles del Pas y del Besaya. La ruta divulgativa de la Universidad de Cantabria por la zona de La Cuera recomienda un desvío de ida y vuelta de aproximadamente 1,8 kilómetros para alcanzar el emplazamiento, siguiendo la divisoria. Describe el itinerario como una forma de acercarse al campamento y disfrutar de las vistas, y menciona la extensión de 18 hectáreas como referencia del recinto.

Ese dato corresponde al desvío citado por la universidad dentro de un recorrido concreto; no equivale a una ruta señalizada de acceso universal ni garantiza que el camino se encuentre siempre en las mismas condiciones. Antes de salir conviene comprobar el trazado, el estado del terreno y las indicaciones vigentes. Las condiciones pueden variar por barro, vegetación, trabajos forestales, cierres temporales o actividad ganadera.

En días despejados, el entorno ofrece panorámicas hacia distintos valles y relieves montañosos. El paisaje permite leer distancias, collados y líneas de comunicación de una forma que una descripción en papel no sustituye. Aun así, una vista amplia no debe usarse para afirmar por sí sola qué ruta siguió un ejército romano; sirve como contexto territorial y como invitación a observar el terreno con atención.

Cómo preparar la visita

El mapa de esta página señala una referencia aproximada del yacimiento. No identifica una entrada monumental ni un aparcamiento turístico, y la navegación por carretera puede acercar al visitante a una zona distinta de la que se recorre a pie. La indicación de Google Maps es orientativa: contrástala con la ruta de senderismo elegida y con la señalización sobre el terreno.

No consta que Campo de las Cercas disponga de un centro de recepción, horarios de apertura, visitas guiadas regulares o instalaciones arqueológicas abiertas al público. El hecho de que la Universidad de Cantabria describa un recorrido de aproximación no significa que todo el recinto esté acondicionado, señalizado o autorizado para cualquier actividad. Si hay cierres, avisos, trabajos o indicaciones de acceso restringido, respétalos y no los rodees.

El itinerario discurre por un entorno de montaña. Usa calzado con suela adecuada, lleva agua y ropa apropiada para cambios de tiempo, y calcula la duración con margen. La distancia de 1,8 kilómetros citada para el desvío no representa necesariamente el recorrido completo desde el punto donde dejes el vehículo. Consulta mapas y previsión meteorológica antes de salir; con niebla o mala visibilidad es más difícil orientarse en una divisoria.

Puede haber ganado, cierres y pistas de uso forestal o rural. Mantén las puertas tal como las encuentres, no molestes a los animales y evita dejar el coche bloqueando accesos. El terreno puede ser irregular y no hay garantía de itinerario accesible para personas con movilidad reducida. Si no conoces bien la zona, valora ir acompañado y emplear una ruta fiable cargada previamente en el teléfono, sin depender solo de la cobertura móvil.

Protección y visita responsable

Campo de las Cercas forma parte de una Zona Arqueológica declarada Bien de Interés Cultural por el Decreto 70/2002. La protección alcanza no solo las estructuras conocidas: el decreto establece un entorno para preservar el yacimiento y contempla que puedan aparecer estructuras y materiales arqueológicos dispersos alrededor. Esa cautela explica por qué no deben abrirse zanjas, retirar piedras, buscar objetos con detectores ni alterar el terreno.

La visita adecuada es contemplativa. No subas a taludes frágiles, no limpies supuestas estructuras y evita abrir nuevos atajos. Caminar por las trazas visibles puede acelerar su deterioro, especialmente cuando el suelo está húmedo. Si haces fotografías, procura no pisar zonas erosionadas y no publiques instrucciones que animen a excavar o recolectar materiales.

El patrimonio arqueológico suele ser más vulnerable de lo que aparenta. Un foso cubierto de hierba puede parecer una simple irregularidad del terreno, y una piedra movida puede borrar la relación que permite interpretarla. La mejor forma de apreciar el Campo de las Cercas es comprender su escala, mirar el relieve desde caminos adecuados y dejar intactos los indicios que aún se conservan.

Qué más ver en Hijas y Puente Viesgo

La ficha se integra en la guía de Hijas, localidad del municipio de Puente Viesgo. En el núcleo y sus alrededores hay otros elementos de interés, como la iglesia de San Vitores, los antiguos molinos y las celebraciones vinculadas a San Vitores y a la Virgen del Buen Suceso. Son lugares distintos y no deben confundirse con el recinto arqueológico, que se encuentra en un ámbito de montaña compartido con otro municipio.

Quien quiera ampliar la visita puede consultar la guía de Puente Viesgo y sus otras localidades. El municipio reúne patrimonio arqueológico, arquitectura religiosa y civil, paisaje fluvial y el conjunto prehistórico del Monte Castillo. Organizar los lugares por localidad ayuda a distinguir las distancias y a escoger un plan realista, en lugar de asumir que todos los atractivos se encuentran junto al centro del pueblo.

Vuelve a la ficha de Hijas o continúa explorando el municipio en la guía de Puente Viesgo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el Campo de las Cercas?

Es un recinto campamental romano de montaña, integrado en un conjunto arqueológico relacionado por la declaración patrimonial con las operaciones militares de las Guerras Cántabras.

¿Dónde está exactamente?

Se sitúa en La Collada, en la divisoria de las cuencas del Pas y del Besaya, entre Puente Viesgo y San Felices de Buelna. La referencia de esta ficha es aproximada y no marca una entrada turística.

¿Se ven murallas romanas?

No hay que esperar una muralla monumental en pie. La declaración describe terraplenes, fosos, atrincheramientos y accesos; muchas trazas son sutiles y requieren interpretar el relieve.

¿Cuánto mide el yacimiento?

El Decreto 70/2002 describe dos recintos adosados y una superficie aproximada de 18 hectáreas. Esa extensión no equivale a una ruta de visita delimitada.

¿Se puede visitar libremente?

No consta un centro de interpretación ni un horario de visita. La Universidad de Cantabria describe un recorrido de aproximación, pero hay que comprobar las condiciones y respetar las restricciones de acceso que existan.

¿Está protegido?

Sí. Forma parte de una Zona Arqueológica declarada Bien de Interés Cultural en 2002. No se deben extraer objetos, excavar ni alterar el terreno.

Fuentes: Consultar fuente ↗, Consultar fuente ↗, Consultar fuente ↗, Consultar fuente ↗ y Consultar fuente ↗.