El tramo protegido de la calzada romana comienza cerca de Somaconcha y continúa hacia Mediaconcha y Pie de Concha.
Datos esenciales
| Lugar | Somaconcha |
|---|---|
| Municipio | Pesquera |
| Tipo | Ruta |
| Acceso | Comprobar trazado y estado |
Historia y detalles
El Decreto 35/2002 declaró Bien de Interés Cultural la zona arqueológica y distingue claramente los tres municipios: Pesquera, Molledo y Bárcena de Pie de Concha. «Calzada romana» es su denominación oficial, aunque la investigación arqueológica no ha demostrado de forma concluyente que todo el empedrado visible sea de época romana.
La vía discurre entre bosques y puede tener piedra resbaladiza. Es una ruta lineal que requiere prever el regreso.
Cómo preparar la visita
Consulta trazado, tiempo y estado; camina sin extraer piedras ni salir del itinerario.
Recorrido y seguridad
Comprueba el trazado, el terreno y el tiempo meteorológico antes de salir. El mapa orienta, pero no reemplaza una cartografía actualizada.
Un camino protegido que atraviesa tres municipios
La llamada Calzada Romana del Valle del Besaya comienza, en el tramo declarado Bien de Interés Cultural, cerca de Somaconcha, en el municipio de Pesquera. Desde allí desciende hacia Mediaconcha, que pertenece a Molledo, y termina en Pie de Concha, dentro de Bárcena de Pie de Concha. El Decreto 35/2002 protege el conjunto como zona arqueológica. La división municipal importa para orientarse: salir desde Pesquera no convierte los más de cinco kilómetros de calzada en un paseo contenido dentro del mismo término.
El decreto cántabro sitúa el comienzo del bien protegido a unos 500 metros del despoblado de Somaconcha, cerca de Peña del Cuervo. La Universidad de Cantabria propone, además, un itinerario más largo desde la plaza de Pesquera hasta Somaconcha. Ese primer acceso pasa por carretera y pista y no presenta de manera continua el empedrado que identifica al tramo protegido. Distinguir acceso y calzada evita una decepción frecuente: quien parte del casco urbano todavía debe caminar antes de encontrar la superficie histórica más reconocible.
Por qué se llama «romana» y qué sabemos de su fecha
«Calzada Romana del Valle del Besaya» es la denominación oficial usada en la declaración de 2002. El documento la asocia a un eje antiguo entre la Meseta y la costa. Sin embargo, la investigación arqueológica aconseja más prudencia al fechar las piedras que hoy se pisan. José Manuel Iglesias Gil y Juan Antonio Muñiz Castro señalaron que la documentación medieval y la continuidad del corredor hacen plausible una génesis romana, pero sus trabajos sobre el camino de Somaconcha a Pie de Concha no hallaron un vestigio explícito que demostrase por sí solo ese origen para el firme estudiado.
Otro estudio académico sobre la red caminera cántabra recoge el debate técnico. Algunos especialistas han puesto en duda que la anchura, las pendientes y el tipo de pavimento visible respondan a una vía romana preparada para carros. También se han identificado reparaciones o fases posteriores. Esto no niega que el valle fuera un corredor de comunicación en época romana ni resta valor al camino protegido. Significa que un sendero utilizado y arreglado durante siglos puede conservar varias capas de historia; sería engañoso presentar cada losa visible como colocada hace dos mil años.
La propia Universidad de Cantabria describe el origen como discutido y probablemente romano, en vez de darlo por probado con una fecha única. Ese matiz enriquece la visita. Se camina por una infraestructura antigua cuyo trazado articuló poblaciones y comercio durante mucho tiempo, mientras la datación exacta de partes del empedrado sigue siendo una cuestión de investigación. Un Bien de Interés Cultural protege el valor histórico y arqueológico del conjunto; su nombre administrativo no sustituye a las excavaciones necesarias para fechar cada fase.
La piedra, el bosque y el desnivel
La descripción oficial da una anchura de entre tres y 4,10 metros para el camino y menciona piedras irregulares en su base. Al recorrerlo se perciben superficies de piedra, tramos más abiertos y sectores que zigzaguean entre árboles. El decreto habla de robledales, castaños y hayedos en el entorno. La Universidad de Cantabria calcula para la bajada desde Somaconcha hasta Pie de Concha algo más de 5,5 kilómetros y un desnivel de unos 400 metros. Son cifras orientativas del tramo histórico, no una garantía de que el suelo sea uniforme o de que la ruta sea fácil para todo el mundo.
La piedra húmeda puede resbalar. Conviene llevar calzado con agarre y caminar con tiempo para elegir bien cada apoyo, sobre todo en la bajada. Un bastón puede ayudar a algunas personas, pero no sustituye la atención al firme. Si ha llovido, los cambios entre losas, tierra y hojas mojadas hacen más irregular el paso. El desnivel anunciado también pesa en sentido contrario: quien pretenda volver por la misma vía tendrá que recuperar la altura perdida. Por eso la planificación del regreso forma parte de la visita, no es un detalle para decidir al final.
La calzada es una ruta lineal. Una opción es caminar un tramo desde Somaconcha y regresar por el mismo camino; otra, recorrerla hasta Pie de Concha y organizar allí el transporte de vuelta. Antes de escoger, comprueba cartografía actual, meteorología, disponibilidad real de transporte y estado del itinerario. No presupongas que habrá un servicio público justo cuando termines ni que la cobertura del teléfono será constante en el bosque. Si vas con niños o personas poco habituadas a descensos largos, un tramo corto puede ofrecer mejor experiencia que completar la ruta por obligación.
Somaconcha y Mediaconcha: lugares que nacieron del paso
Somaconcha es hoy un despoblado, pero su nombre y su posición recuerdan la importancia del camino. La Universidad de Cantabria explica que Somaconcha, Mediaconcha y Pie de Concha se vinculan al tránsito por una vía «enconchada» o empedrada. Los núcleos se sitúan a distintas alturas del recorrido y permiten imaginar una época en la que personas, animales y mercancías atravesaban estas laderas de forma habitual. No confundas el despoblamiento actual con ausencia de historia o con permiso para entrar en edificios abandonados.
Mediaconcha pertenece a Molledo. La ruta universitaria la presenta como una aldea que fue perdiendo habitantes en el siglo XX. Desde la calzada puede verse cómo el bosque vuelve a ocupar antiguos espacios abiertos. Esa transformación ayuda a interpretar el paisaje: el camino actual parece una senda inmersa en vegetación, pero durante siglos formó parte de un territorio habitado y trabajado. Más al norte, Pie de Concha marca la llegada al fondo del valle y enlaza con otros caminos; a partir de allí el trazado antiguo deja de reconocerse del mismo modo.
La relación con el Camino Real
En el siglo XVIII se construyó una vía nueva por el corredor del Besaya: el Camino Real de las Hoces. Su tramo conservado entre Bárcena de Pie de Concha y El Ventorrillo de Pesquera está protegido por otra declaración patrimonial, esta vez como monumento. Son dos bienes diferentes: la calzada de Somaconcha y Mediaconcha discurre por un trazado alto, mientras el Camino Real buscó un paso más adecuado para el tráfico de carros y mercancías. Ver ambos en el mismo viaje permite entender por qué el valle cambió de caminos sin dejar de funcionar como enlace entre la Meseta y la costa.
La Universidad de Cantabria relaciona la apertura del Camino Real y, más tarde, del ferrocarril con el declive de la antigua vía empedrada. Al desviarse el tránsito principal, algunos lugares próximos al camino alto perdieron población. Esta lectura explica por qué los nombres de las aldeas y la piedra del sendero son hoy testimonios patrimoniales y no parte de la red de transporte cotidiana. El valor de la calzada está tanto en su posible antigüedad como en las muchas generaciones que la utilizaron, repararon y después dejaron de depender de ella.
Visitar sin alterar una zona arqueológica
La protección de 2002 incluye la calzada y una franja a ambos lados. Esto recuerda que no solo importan las piedras más visibles: el suelo próximo puede guardar información sobre trazados y fases de construcción. No extraigas losas, no levantes piedras para mirar debajo, no hagas marcas y evita salir del itinerario para buscar supuestos restos. Las fotografías desde el camino y una lectura atenta del paisaje ofrecen suficiente material para una visita provechosa sin dañar el lugar.
Si partes de Pesquera, prepara por separado el acceso a Somaconcha y el tramo protegido. Si comienzas cerca del despoblado, comprueba que puedes llegar por un paso público y respeta las casas y fincas aunque parezcan vacías. En ambos casos, consulta información reciente antes de caminar. La calzada es una oportunidad excepcional para comparar arqueología, topónimos, bosque y movilidad histórica, siempre que se describa con su incertidumbre cronológica y se recorra con cuidado.
Qué más ver en Somaconcha
Esta ficha forma parte de la guía de Somaconcha. Allí encontrarás el resto de lugares, rutas y celebraciones asignados a este núcleo.
- Somaconcha, despoblado de Pesquera
- Ermita de Nuestra Señora en Somaconcha
- Tradición de la romería de Somaconcha
Vuelve a Somaconcha o a todo el municipio de Pesquera.
Fuentes: Consultar fuente ↗, Consultar fuente ↗, Consultar fuente ↗, Consultar fuente ↗ y Consultar fuente ↗.

Recorrida 18.04.25.
Sigue siendo un bonito paseo pero entristece ver su estado.
La recorrí hace tiempo y hoy está más irregular y más invadida por la vegetación.