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Iglesia de Santa María de Lebeña

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Esta pequeña iglesia declarada Monumento Nacional en el año 1893 y la encontramos en Cillorigo de Liébana, en la localidad de Lebeña, en la comunidad autónoma de Cantabria.

ORIGEN

En cuanto al origen del templo se cree que la fundación la llevaron a cabo los Condes de Liébana, Don Alfonso y Doña Justa en el año 945 para trasladar el cuerpo de Santo Toribio de Liébana, que se encontraba en San Martín de Turieno (actual Monasterio de Santo Toribio de Liébana). Don Alfonso no cesaba en su empeño de trasladar el cuerpo a la iglesia que había construido y al intentar desenterrar el cuerpo del santo, él y sus ayudantes quedaron ciegos (no se sabe si por castigo divino o por la arena revuelta). Desistieron en su idea y rogó al cielo recuperar la vista a cambio, cedería sus posesiones.

En el año 1187, el rey Alfonso VIII, dueño de esta propiedad por haber sido una fundación condal, donó la iglesia al abad benedictino de San Salvador de Oña.

Desde el siglo XI le pertenece al abad de Santo Toribio hasta el siglo XVI, que surgen pleitos entre los vecinos de Lebeña que se niegan a pagar más diezmos y el prior del monasterio. Convirtiéndose en parroquia autónoma hasta nuestros días.

EDIFICIO

Es una pequeña construcción mozárabe realizada en mampostería (y sillería en los ángulos y en los cercos de los vanos) que se levanto en un periodo corto de tiempo y con la finalidad de ser una capilla funeraria, por eso toma más fuerza la idea de que la fundara Don Alfonso.

El fin de ser una capilla funeraria explicaría la tendencia a la planta centralizada. La planta es basilical de tres naves, la central más ancha y más elevada que las laterales excepto en los pies y en la cabecera asemejándose a los templos prerrománicos asturianos.

Las naves se encuentran cubiertas por bóvedas de cañón, longitudinales en la nave central y trasversales en las naves laterales, su sustentación se le confían a los arcos de herradura. Éstos se apoyan en los cimacios, troncos de pirámides invertidas que descansan sobre los capiteles de tipo corintio y con decoración vegetal de las columnas.
Estas columnas se adosan a pilares de sección cuadradas creando elementos de gran robustez. Es en la primera iglesia de España en la que aparece el pilar compuesto cruciforme.

Tres capillas absidiales escalonadas componen la cabecera tripartita. Están comunicadas entre ellas por arcos de medio punto y la central es de mayor anchura y profundidad que las laterales.

El acceso a las capillas laterales se realiza a través de arcos de medio punto peraltados, éstos también aparecen en el arco del triunfo, que está enmarcado por un alfiz, elemento musulmán.

La torre, el pórtico de la fachada sur y un pequeño cuerpo adosado a la fachada norte son elementos que se construyeron posteriormente, el pórtico en el siglo XVIII y la torre a finales del siglo XIX.

Ya en el exterior podemos percibir el juego de alturas que se lleva a cabo en los distintos cuerpos de este edificio, tomando la mayor elevación el cuerpo central. Todas sus cubiertas son a dos aguas y forman aleros muy pronunciados que se apoyan en otro elemento muy musulmán como son los modillones de lóbulos, en este caso decorados con esvásticas y rosetas inscritas en círculos.

Por debajo del elemento anterior aparece una cenefa decorativa en la que aparecen elementos vegetales: tallos, zarcillos… elementos ornamentales vistos en el arte visigodo.

FRONTAL DEL ALTAR

Tiene gran importancia la losa de piedra del frontal del altar. Esta losa formaba parte del antiguo suelo y apareció al realizarse las obras en 1971. La losa está decorada con círculos que inscriben motivos radiales, no se sabe si son de origen visigodo o mozárabe.

RETABLOS

El retablo principal es de estilo barroco decorativo y fue construido en el año 1745 en madera policromada y dorada. La hornacina central está ocupada por la Virgen de Santa María o de la Buena Leche, una talla del gótico cántabro del siglo XV (fue robada en el año 1993 junto con una Purísima, ambas fueron reemplazadas por reproducciones de Benito Velarde, un sacerdote lebaniego).

La parte superior el retablo lo remata la cabeza de un ángel, bajo éste contemplamos un Calvario del siglo XVIII, en el centro un cristo crucificado, a la derecha la imagen de San Juan y a la izquierda la de la virgen. En la parte inferior del retablo contemplamos un Sagrario, a Cristo resucitado y las figuras de San Pedro y San Pablo.

Hay otros dos retablos en las capillas laterales, el de la derecha que data de 1584 cuya hornacina central tiene una imagen de la Virgen del Rosario del siglo XVIII y el de la izquierda es del siglo XVII y posee imágenes de San Roque y Santa Cecilia del mismo siglo.



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