Parque de La Ribera (Suances): el paisajístico junto a la ría

El parque de La Ribera es la zona verde que se extiende junto a la desembocadura de la ría de San Martín de la Arena, entre la playa de La Ribera y la playa de La Riberuca, a un paso del puerto. Es, con diferencia, el espacio público más transitado de Suances fuera de los arenales, y sin embargo casi ninguna guía lo trata como lo que es: un parque recuperado sobre un sistema dunar degradado y el kilómetro cero de la senda ciclable que llega hasta Barros.
Entre los caminos de hormigón y las amplias praderas arboladas se aprecia el resultado de la recuperación del antiguo sistema dunar, hoy convertido en zona de paseo junto a las casas del barrio.
Cómo se llama en realidad
Todo el mundo dice «el parque de La Ribera», y así aparece en las notas municipales y en la prensa. Pero el nombre que emplea el Ayuntamiento en su documentación oficial es Parque Paisajístico de La Ribera, y el portal de turismo del propio consistorio lo cita con esa denominación al describir el atajo de la Fuente de Enmedio, que desemboca precisamente aquí.
Añadamos la confusión completa, porque conviene conocerla: en alguna nota municipal el mismo espacio aparece como «parque paisajístico de La Riberuca», tomando el nombre de la playa contigua en lugar del de la propia Ribera. No son dos parques distintos, es el mismo. Quien busque información encontrará las tres formas.
Un parque recuperado, no un parque plantado
Este es el aspecto más interesante del lugar y el que explica su aspecto actual. La zona no se ajardinó de cero: se recuperó. El sistema dunar se rehabilitó mediante aportación y modelado de arena y replantación con especies propias del arenal, después de erradicar las invasoras que lo habían colonizado —yuca, plumero, hierba del asno y uña de gato, el repertorio habitual de las dunas maltratadas del Cantábrico—.
A la masa arbolada se incorporaron eucaliptos, pinos marítimos, falsas acacias y chopos, junto a encinas y otras especies capaces de tolerar la salinidad del ambiente, además de arbustos como el eleagno. Y los caminos se resolvieron con una mezcla deliberada de materiales según el tramo: sendero sobre pradera, losas de hormigón, pasarelas de madera, arena de miga y pavimento bituminoso. Se completó con pasarelas, miradores y bancos, algunos situados a la sombra.
Hay una nota de realismo que merece la pena hacer: la ría convive con una presión humana considerable y con especies invasoras que siguen dando guerra, la Fallopia japonica o bambú japonés entre ellas. El parque no es un espacio natural virgen, sino un paisaje gestionado, y ahí está buena parte de su interés.
El kilómetro cero de la senda ciclable
La razón por la que mucha gente llega hasta aquí sin saber cómo se llama el parque es que en él arranca la senda peatonal y ciclable de Suances. La ficha oficial de Turismo de Cantabria la cataloga como sendero local de dificultad fácil: 5 kilómetros y algo menos de una hora a pie, prácticamente llanos, dejando siempre la ría a mano izquierda hasta el embarcadero de Santo Domingo, en Cortiguera. Por el camino se cruzan dos pasarelas sobre el agua y se pasa junto a áreas de descanso con paneles informativos.
Quien quiera seguir puede enlazar con el carril bici de Suances a Barros, un recorrido total de unos 20 kilómetros —8 de vía verde y 12 de carril bici-peatonal— que atraviesa Santillana del Mar, Torrelavega, Cartes, Las Caldas del Besaya y Los Corrales de Buelna. Es casi todo llano y asfaltado, con un pequeño tramo de tierra; el único repecho reseñable de los 20 kilómetros está en el parque de La Viesca, ya en Torrelavega, que conviene no confundir con este.
Una de las pasarelas de madera cruza la marisma entre los árboles jóvenes de la replantación, mientras más adelante los eucaliptos enmarcan el tramo más tranquilo de la ría.
La ría y sus aves
El estuario que el parque bordea funciona como refugio temporal para aves migratorias, y el invierno es la mejor época para ver especies poco frecuentes en Cantabria. La vegetación de marisma —carrizo, junco marino, salvio, verdolaga marina— forma praderas permanentes en las orillas. En los acantilados próximos del municipio nidifican gaviota patiamarilla, cormorán moñudo, halcón peregrino y cernícalo.
Un consejo: los prismáticos rinden aquí mucho más que la cámara del móvil, y las mejores horas son las de marea baja, cuando quedan al descubierto los limos donde se alimentan las limícolas.
Mejoras recientes
El parque ha recibido varias intervenciones municipales en los últimos años. En abril de 2019 se acondicionó la senda peatonal: se reforzó el firme con acabado de hormigón, se desbrozó y saneó la vegetación y se renovó el mobiliario urbano —bancos, farolas y papeleras nuevas—, con el objetivo declarado de eliminar las irregularidades del terreno y las zonas embarradas que lo hacían incómodo en invierno. El alcalde, Andrés Ruiz Moya, la encuadró dentro del plan municipal de mejora de espacios verdes y zonas peatonales.
En cuanto a servicios, el Ayuntamiento anunció en febrero de 2023 la instalación de un aseo público autolimpiable en el entorno de La Riberuca, que entró en servicio en marzo de 2024. Se suma a los ya existentes en la zona del puerto y en la playa de La Concha, y está pensado tanto para bañistas como para quienes pasean o circulan en bicicleta por el parque y el carril bici.
Qué no hemos podido confirmar
Por honestidad conviene señalarlo: no existe información pública sobre la superficie del parque, ni sobre la fecha en que se acometió la recuperación dunar, ni un inventario oficial de sus instalaciones —áreas de juego infantil, número de aparcamientos propios o puntos de agua—. Tampoco tiene horario ni cierre, al ser un espacio público al aire libre de acceso libre y gratuito. Quien necesite alguno de esos datos con precisión hará bien en preguntarlo en la Oficina de Turismo de Suances antes que fiarse de las cifras que circulan por la red.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está el parque de La Ribera de Suances?
Junto a la desembocadura de la ría de San Martín de la Arena, entre las playas de La Ribera y La Riberuca, en la zona del puerto y a unos cien metros de La Riberuca.
¿Es lo mismo el parque de La Ribera que el parque paisajístico de La Riberuca?
Sí. Es el mismo espacio, citado con dos nombres distintos según la fuente; la denominación oficial es Parque Paisajístico de La Ribera.
¿Se puede visitar? ¿Cuánto cuesta?
Es un parque público al aire libre, de acceso libre y gratuito, sin horario ni control de entrada.
¿Aquí empieza el carril bici de Suances?
Sí. La senda peatonal y ciclable de Suances arranca en el parque: 5 kilómetros llanos hasta el embarcadero de Santo Domingo, en Cortiguera, y hasta 20 kilómetros si se enlaza con la vía verde del Besaya hasta Barros.
¿Es apto para ir con niños o con carrito?
El firme está acondicionado y el recorrido es llano, de modo que la senda es cómoda con carrito, aunque el pavimento cambia de material a lo largo del trazado. No hemos encontrado un inventario oficial de las áreas de juego infantil, así que conviene no darlas por hechas.
¿Se puede ir en bici?
Sí, el parque es el punto de partida de la senda ciclable y está pensado para el uso compartido de peatones y bicicletas.
¿Cuál es la mejor época para ver aves?
El invierno, cuando la ría acoge aves migratorias, y preferiblemente con marea baja, que es cuando quedan expuestos los fangos donde se alimentan.
Qué ver cerca
El parque está en el centro de todo lo que merece la pena de la parte baja de Suances. A un lado queda la playa de La Riberuca y al otro la playa de La Ribera, las dos más resguardadas del municipio. Sobre ellas se asoman los miradores de la Cuba, en el barrio pesquero, y a pocos metros está el puerto de Suances. Para entender el entorno del parque conviene leer la ficha de la ría de San Martín de la Arena, y si apetece seguir camino, el carril bici de Suances a Barros empieza aquí mismo.










