Pequeño embarcadero de Los Cantos en Suances con barcas amarradas en la ría y el camino de acceso junto al agua

Puerto de Los Cantos en Suances: historia, paseo por la ría y escalada

Pequeño embarcadero de Los Cantos en Suances con barcas amarradas en la ría y el camino de acceso junto al agua
Con la marea baja, las pequeñas embarcaciones de pescadores quedan varadas junto al muelle, frente a las colinas verdes de la otra orilla de la ría

El Puerto de Los Cantos, también llamado Muelle de Los Cantos o embarcadero de Los Cantos, es uno de los rincones más tranquilos y menos conocidos de Suances. Se encuentra en la margen suancina de la ría de San Martín de la Arena, algo más adentro que el puerto pesquero actual, al pie del histórico barrio de La Cuba.

No es una gran dársena ni un puerto turístico con servicios. Es un pequeño abrigo tradicional para embarcaciones, rodeado por laderas verdes, paredes de roca y el paisaje cambiante del estuario. Por delante pasa la senda peatonal y ciclable que remonta la ría, de manera que resulta fácil incorporarlo a un paseo desde La Ribera o a una ruta en bicicleta hacia Hinojedo.

Los Cantos tiene además una faceta inesperada: junto al embarcadero se encuentra una escuela de escalada en roca natural con alrededor de cuarenta vías cortas repartidas en varios sectores. Es posible escalar allí, pero no se trata de una actividad turística improvisada: requiere material, conocimientos y una comprobación previa del estado de la pared.

Aviso de escalada (actualizado el 26 de agosto de 2026): la Federación Cántabra de Deportes de Montaña y Escalada comunicó el 20 de marzo de 2026 caídas recientes de bloques en el denominado Sector de Arriba y riesgo de desprendimiento en otros puntos. La zona afectada fue balizada. Antes de escalar hay que consultar los avisos actuales de la Federación, el Ayuntamiento y la señalización del lugar; nunca se debe entrar en un sector cerrado o balizado.

Aviso ambiental (actualizado el 26 de agosto de 2026): el Ayuntamiento informó el 17 de agosto de la aparición de alrededor de un centenar de aves muertas en una zona de la ría y delimitó preventivamente el área afectada. La gripe aviar había sido descartada y se investigaba un posible brote de botulismo, todavía sin confirmación en la última comunicación consultada. No se debe acceder a zonas valladas, tocar aves muertas ni permitir que los animales domésticos se acerquen a ellas.

¿Qué es exactamente el Puerto de Los Cantos?
Su escala no tiene nada que ver con la del Puerto de Suances: aquí no hay lonja, gran dársena ni pantalanes deportivos. La web oficial de Turismo de Suances lo define como puerto de refugio para embarcaciones de pescadores; la memoria municipal del planeamiento lo denomina, de forma significativa, viejo puerto de Los Cantos. Los distintos nombres —puerto, muelle, embarcadero— aluden al mismo rincón, aunque describen aspectos diferentes: función de abrigo, uso náutico o pequeña escala. Conviene explicar desde el principio que no se trata del puerto principal de Suances, para que quien busque el puerto pesquero no termine en un acceso estrecho sin los servicios que esperaba.

¿Dónde está Los Cantos?
Se sitúa en la orilla occidental de la ría, aproximadamente a 1,5 millas náuticas de la barra, aguas arriba de La Riberuca, del Parque de La Ribera y de la dársena actual, al pie de La Cuba y antes de los tramos de marisma hacia Cortiguera e Hinojedo. Se llega de dos maneras: desde la parte alta de Suances, bajando por el barrio de La Cuba y la calle Los Cantos —con más interés urbano, pero con pendiente apreciable—; o desde la parte baja, siguiendo a pie o en bicicleta el paseo desde La Ribera y La Riberuca —la opción más cómoda y llana—.

Bolardo de amarre junto a la ría de San Martín de la Arena en Los Cantos, con aguas tranquilas y marisma al fondo
El agua en calma refleja como un espejo las colinas y el cielo, con un único barco fondeado junto a la orilla de marisma
Senda junto a la ría en Los Cantos con poste de señalización hacia Suances, San Martín y Barros
El poste de señalización marca las distancias a pie desde este punto: 1,75 km hasta Suances, 4,25 km hasta el barrio de San Martín y 18,25 km hasta Barros

Un rincón diferente al puerto pesquero actual
La ría reúne varios espacios que pueden confundirse: Los Cantos, el pequeño abrigo tradicional en la margen de Suances; el Puerto de Suances, la dársena pesquera y deportiva actual entre La Ribera y La Riberuca; el Puerto de Requejada, más al interior, en Polanco; y La Pozona, zona de fondeo en la margen opuesta de Miengo. Los Cantos merece una visita precisamente por lo que no es: no concentra grandes infraestructuras ni tráfico, y ofrece una imagen más íntima de la relación entre Suances y la ría.

Historia: un abrigo anterior a la dársena moderna
Antes de la construcción del puerto actual, las embarcaciones buscaban lugares resguardados dentro de la ría. Las fichas del itinerario marítimo Odyssea explican que, superada la Punta del Hornillo, los barcos utilizaban el muelle de Los Cantos, desde donde marineros y pescadores subían hacia La Cuba —la ladera superior, desde donde se observaba la ría, y el embarcadero abajo, junto al agua, formaban parte de la rutina diaria de quienes dependían de la pesca—. La memoria del PGOU de Suances de 2019 incluye el viejo puerto de Los Cantos entre los elementos del patrimonio municipal, una denominación que confirma su valor histórico sin convertirlo por sí sola en monumento protegido ni permitir fechar con exactitud sus estructuras.

¿Funciona desde el siglo XII?
Varias páginas turísticas repiten que el muelle tiene actividad desde el siglo XII y servía de paso a los peregrinos entre Suances y Miengo, una afirmación procedente de una ficha de la red Odyssea reproducida después en numerosas rutas. Conviene matizarla: otra ficha más detallada del mismo itinerario sitúa el monasterio fundado en 1107 y la Barca de Santo Domingo en el entorno de la antigua cantera de Santo Domingo, más al sur —aquel servicio sí unía las dos márgenes y era utilizado por peregrinos—. El contexto medieval de navegación está documentado en este sector del estuario, pero no debe identificarse automáticamente cada episodio con el pequeño muelle actual. La redacción más prudente es: Los Cantos forma parte de un corredor fluvial utilizado desde la Edad Media, aunque las fuentes divulgativas consultadas no aportan el documento primario que permita fechar en el siglo XII el embarcadero actual.

El topónimo en el siglo XIX
El nombre sí cuenta con una prueba documental antigua: la Gaceta de Madrid del 21 de abril de 1875 menciona el «sitio de los Cantos» en la orilla del mar del pueblo de Suances. El texto corresponde a un suceso marítimo, no describe el puerto, pero demuestra que el topónimo ya se utilizaba oficialmente en el siglo XIX. No se ha localizado una investigación toponímica específica sobre el origen del nombre; «canto» puede aludir a una piedra o borde rocoso, interpretación compatible con el terreno, pero presentarla como etimología demostrada iría más allá de las fuentes disponibles.

Canalización de la ría y cambio de usos
Las grandes obras de canalización desarrolladas desde finales del siglo XIX transformaron la ría: escolleras, dragados y depósitos de sedimentos alteraron progresivamente fondeaderos y corrientes. Materiales municipales de Polanco relacionan la canalización de en torno a 1880 y la explotación de la cantera de Solvay desde 1927 con la colmatación de antiguos abrigos de la ría, aunque no se ha localizado un documento que fije en un año concreto la pérdida de protagonismo de Los Cantos. El enclave conservó su utilidad para pequeñas embarcaciones y hoy mantiene amarres y función de refugio a pequeña escala para pescadores que no tienen cabida en el puerto actual —el fondeo está regulado y requiere autorización de la Capitanía Marítima de Santander—.

La relación entre Los Cantos y La Cuba
La visita gana sentido observando Los Cantos junto al barrio de La Cuba: en la parte alta estaban las viviendas y los puntos de observación, en la ladera los caminos de bajada, y en la ribera las embarcaciones. La ruta oficial dedicada a José María de Pereda enlaza la plaza de Viares, varios edificios de la villa, los miradores de La Cuba y el embarcadero de Los Cantos, con 4,6 kilómetros y dificultad media —explicada más por las pendientes urbanas que por dificultad técnica—.

La ría, las mareas y el paisaje
Los Cantos es un espacio plenamente marítimo aunque no esté en mar abierto: la ría recibe agua dulce del Saja-Besaya y agua salada de las mareas, una mezcla que condiciona paisaje, vegetación y aves. Con pleamar la lámina de agua ocupa más espacio y los reflejos son más limpios; con bajamar aparecen fangos, piedras y franjas intermareales; tras lluvias intensas el caudal puede arrastrar ramas y otros restos. La recomendación para quien pasea es sencilla: mantenerse en la senda, no bajar a zonas fangosas y respetar cualquier cierre temporal. La ría es también lugar de observación de aves, especialmente en invierno: con prismáticos pueden verse anátidas, garzas, limícolas, gaviotas y cormoranes sin abandonar el camino.

El encinar litoral de Los Cantos
Uno de los valores menos evidentes del entorno es el pequeño encinar que crece junto a las laderas rocosas: un bosquete de encina cantábrica (Quercus ilex) acompañado por madroños, aladiernos, labiérnagos y espinos, una comunidad de hoja perenne que da refugio a numerosos animales. No es un jardín diseñado para atravesarlo libremente: abrir atajos, dejar basura o dañar la vegetación acelera la erosión de unas laderas que ya soportan humedad y desprendimientos naturales.

Escalada en Los Cantos de Suances
Sí, se puede escalar en Los Cantos. Las paredes próximas al embarcadero forman una escuela de escalada deportiva conocida en la cuenca del Besaya desde alrededor de 1990, con aproximación breve y variedad de movimientos que la han convertido en zona habitual de entrenamiento para escaladores locales. La información disponible no coincide en todos los detalles, algo normal en una escuela que ha crecido mediante equipamiento comunitario: alrededor de 40-45 vías, repartidas principalmente entre el Sector Parking y el Sector de Arriba (unos cinco minutos a pie entre ambos); longitud generalmente entre 10 y 20 metros; dificultad aproximada de IV+/V a 7b/7b+; roca de bandas de arenisca y caliza, con placas, diedros, fisuras, regletas y algunos techos; equipamiento mayoritariamente de anclajes fijos, con tramos de carácter más tradicional. Una ficha ambiental habla de una pared natural cercana a los 50 metros, mientras los directorios de escalada sitúan las vías equipadas en un máximo de unos 20 metros: no es una contradicción, la altura total del relieve no equivale a la longitud de las rutas.

Pared de roca caliza de la escuela de escalada de Los Cantos en Suances, entre vegetación
La caliza forma aquí un techo pronunciado con varios metros de desplome, uno de los tramos más buscados por los escaladores de la zona

Historia de la escuela de escalada
Los croquis locales atribuyen las primeras aperturas modernas a Jandro, Segun y Javi hacia 1990, con vías tempranas como El Panal, José Cuervo y El Cuchillo en el Sector de Arriba. El Grupo de Montaña Altai publicó en mayo de 2025 una actualización de los croquis, explicando que parte de las cuotas de sus socios se había destinado a equipar y reequipar vías en Los Cantos —un trabajo voluntario esencial, pero que no constituye una garantía permanente sobre cada anclaje, dado el ambiente húmedo y salino de la ría—.

Croquis con las vías de escalada en Los Cantos en Suances, numeradas y con nombres de cada ruta
El croquis recoge las 38 vías equipadas de la escuela, con grados que van del 5+ al 7b+ y nombres tan curiosos como El Cuchillo o A mí con 6b medio me vale

Cómo es la escalada
Las guías describen pequeñas regletas, pies técnicos, fisuras y agarres redondeados; algunos itinerarios presentan techos o cambios de roca que exigen más técnica de la que su grado puede sugerir, con una graduación descrita como «apretada» y equipamientos de corte antiguo, con primeros seguros que en algunas vías pueden quedar altos. No conviene presentarla como escuela de iniciación automática: quien empieza debería acudir con un guía o compañero realmente competente.

Material, experiencia y convivencia
Esta guía no sustituye un croquis técnico: la longitud de cuerda, el número de cintas y la maniobra de descenso deben comprobarse en una reseña actualizada y en el propio lugar. Como mínimo, la escalada deportiva requiere casco, arnés, cuerda adecuada, dispositivo de aseguramiento y cintas exprés. Mientras dure el aviso de desprendimientos: no acceder a sectores balizados, consultar a la Federación Cántabra y a los clubes locales, no permanecer bajo paredes con bloques sueltos, usar casco tanto al escalar como al asegurar, y evitar la zona tras lluvias intensas o hielo. La escuela comparte espacio con caminantes, ciclistas y pescadores: hay que mantener despejada la senda, no bloquear accesos ni amarres, y no equipar o desequipar vías sin coordinación.

Pasear hasta Los Cantos
Desde La Ribera y La Riberuca es la opción más cómoda: terreno llano junto al estuario, aunque la senda es compartida y hay que caminar por la derecha y controlar a niños y perros. Desde La Cuba se desciende por Cuba de Arriba y la calle Los Cantos, con mejores vistas elevadas pero un regreso más exigente por la pendiente —no debe confundirse con el Atajo de la Fuente de Enmedio, que baja hacia el Parque de La Ribera por otro recorrido; ambos pueden combinarse en una vuelta circular—. La ruta oficial José María de Pereda, de 4,6 kilómetros, enlaza patrimonio civil y religioso, los miradores de La Cuba y Los Cantos, con una duración real de entre hora y media y dos horas y media según las paradas. La senda peatonal y ciclable que continúa hacia San Martín de Hinojedo tiene, según las fuentes municipales, 5,7 u 7 kilómetros —la diferencia responde probablemente a los puntos de inicio y final considerados—, y desde Hinojedo se puede continuar hacia Santillana del Mar, Torrelavega, Cartes y Los Corrales de Buelna dentro del Arco Verde del Saja-Besaya. En bicicleta, el trazado tiene poca pendiente pero es compartido: conviene moderar la velocidad y ceder el paso.

Cómo llegar
En coche, desde el centro de Suances se busca la calle Cuba de Arriba y se continúa hacia la calle Los Cantos, por un entorno residencial y estrecho; algunas guías de escalada describen una pequeña zona para dejar vehículos, pero el callejero municipal no la incluye entre los aparcamientos oficiales, y la disponibilidad puede ser reducida. La opción más prudente en días concurridos es estacionar en un aparcamiento autorizado y completar el trayecto a pie, sin bloquear nunca portales, la estación de bombeo o la senda ciclable. A pie, desde la plaza de Viares se sigue la ruta de La Cuba. En transporte público, los autobuses interurbanos llegan al núcleo de Suances, no al embarcadero.

Accesibilidad, con niños y con perros
La senda desde La Ribera es, en general, la alternativa más cómoda y con menor pendiente, aunque eso no equivale a accesibilidad universal en todo momento: el firme, los cruces y posibles obras pueden cambiar, y la bajada desde La Cuba no es adecuada para todas las personas por su desnivel. El borde del agua, los amarres y la base de las paredes de escalada no forman parte de ningún paseo adaptado. El tramo llano desde La Ribera puede hacerse en familia, pero Los Cantos no es un parque infantil: hay agua profunda, fango, cabos y paredes de roca, así que los menores deben permanecer acompañados. Los perros deben ir controlados y, mientras dure la delimitación preventiva por la mortandad de aves, no deben acercarse a la zona afectada ni entrar en contacto con animales silvestres.

¿Se puede bañar uno en Los Cantos?
No. No figura entre las playas de baño de Suances y no dispone de vigilancia, balizamiento ni servicios de salvamento: es un espacio portuario y estuarino con amarres, fango y corrientes. Para bañarse es preferible acudir a una playa habilitada.

Navegación, fondeo y pesca
La ría tiene canal, sedimentos, corrientes de marea y una barra exterior compleja; tras lluvias intensas pueden descender ramas y objetos flotantes. El fondeo está regulado y requiere autorización de la Capitanía Marítima de Santander; antes de navegar o amarrar hay que consultar también a Puertos de Cantabria. La pesca recreativa está sujeta a licencias, vedas y normas propias del espacio portuario.

Mejor momento para visitar
La pleamar ofrece la imagen más fotogénica, con más agua alrededor de los barcos; la bajamar muestra mejor el carácter estuarino. Las primeras horas tienen menos tránsito y mayor probabilidad de observar aves; las últimas horas dan tonos cálidos sobre las laderas. Primavera y otoño ofrecen menos afluencia que el verano; el invierno puede ser excelente para observar aves, siempre que no haya crecidas o viento fuerte.

Seguridad durante la visita
Permanecer en caminos y espacios públicos, respetar vallas y balizas, no tocar aves enfermas o muertas, no acercarse al borde durante crecidas, no caminar por fangos o estructuras de amarre, no subir a barcos, mantenerse fuera de la vertical de escaladores y paredes inestables, y llevar el teléfono cargado por si es necesario llamar al 112.

Qué ver cerca
Los Miradores de La Cuba ofrecen la mejor lectura panorámica del puerto y la ría; La Ribera y La Riberuca forman el punto de partida natural del paseo; el Puerto de Suances permite comparar el viejo abrigo con la dársena moderna; y la ría de San Martín de la Arena es el paisaje que explica todos estos lugares. Con más tiempo, el paseo puede continuar hacia la Punta del Dichoso, el Faro de Suances y El Torco.

Tres propuestas de visita
Paseo corto: desde el puerto de Suances, cruza el Parque de La Ribera y sigue la senda hasta el embarcadero, regresando por el mismo camino. Ruta circular: comienza en la plaza de Viares, visita los miradores de La Cuba, desciende a Los Cantos, regresa hasta el Parque de La Ribera y sube por la Fuente de Enmedio —combina patrimonio marinero y panorámicas, pero acumula desnivel—. Ruta larga: continúa por la senda de la ría hacia Hinojedo, para quien quiera prolongar el paseo dentro del Arco Verde del Saja-Besaya.

Preguntas frecuentes sobre el Puerto de Los Cantos

¿Es lo mismo que el Puerto de Suances?
No. Los Cantos es un pequeño abrigo tradicional, más pequeño y situado aguas arriba del puerto pesquero y deportivo actual.

¿Funciona desde el siglo XII?
No hay documento primario que lo confirme para este muelle en concreto; el contexto medieval de navegación en el estuario está documentado, pero corresponde sobre todo al entorno de la antigua cantera de Santo Domingo.

¿Desde cuándo se documenta el nombre Los Cantos?
Al menos desde 1875, según la Gaceta de Madrid.

¿Se puede escalar en Los Cantos?
Sí, pero hay que comprobar antes qué sectores están abiertos: en marzo de 2026 la Federación Cántabra comunicó caídas de bloques y balizó una zona.

¿Cuántas vías de escalada hay?
Alrededor de 40-45, aunque el número cambia con nuevas aperturas o reequipamientos.

¿Es apta para principiantes de escalada?
No como escuela de iniciación automática; conviene acudir con un guía o compañero competente.

¿Se puede bañar en Los Cantos?
No; no es zona de baño ni tiene vigilancia ni servicios de salvamento.

¿Hay aparcamiento?
Es reducido y no está entre los aparcamientos oficiales del callejero municipal; en días concurridos es mejor dejar el coche en la parte baja.

¿Es accesible?
La senda desde La Ribera es la alternativa más cómoda, pero no hay accesibilidad universal garantizada en todo el recorrido.

¿Qué aviso ambiental está vigente?
Desde agosto de 2026, una delimitación preventiva por la aparición de aves muertas en la ría, con un posible brote de botulismo todavía sin confirmar.

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