Casa-Torre de los Calderón de la Barca en Viveda


La Casa-Torre de los Calderón de la Barca, situada en Viveda, es uno de los conjuntos de arquitectura civil medieval más interesantes del municipio de Santillana del Mar. No es una simple casona antigua: el edificio que vemos hoy es el resultado de varios siglos de transformaciones —una poderosa torre medieval, sucesivas ampliaciones residenciales y una pequeña capilla dedicada a Santa María Magdalena—, y permite observar perfectamente cómo muchas fortalezas nobiliarias de Cantabria evolucionaron de construcciones defensivas a residencias señoriales. Su historia está además estrechamente relacionada con el linaje del dramaturgo Pedro Calderón de la Barca, con el antiguo paso fluvial entre Viveda y Barreda, y con una conocida tradición sobre el paso de San Francisco de Asís camino de Santiago de Compostela.
Localización
La Casa-Torre se encuentra en el barrio de La Barca, sobre una terraza próxima al valle formado por los ríos Saja y Besaya, en un lugar estratégico desde el que antiguamente podía controlarse uno de los pasos existentes sobre el río —una función que el propio nombre del barrio todavía recuerda—.
Una de las torres medievales más importantes de Cantabria
Su origen suele situarse en torno al siglo XIII, aunque la cronología exacta no es sencilla debido a las importantes modificaciones sufridas en siglos posteriores; Hispania Nostra la considera uno de los torreones bajomedievales más destacados de Cantabria. Tiene unos 10,5 metros de lado, gruesos muros de mampostería reforzados con sillares en esquinas y vanos, y conserva prácticamente toda su altura original, con almenaje protegido hoy por una cubierta de teja a cuatro aguas, aspilleras y un gran contrafuerte escalonado que refuerza uno de sus muros.
Una auténtica casa fuerte
Un expediente de 1695 describía la propiedad como una verdadera casa fuerte, con torre, saeteras, troneras, foso, contrafoso y barbacana —algunos elementos ya deteriorados entonces—. El foso ha desaparecido casi por completo, aunque se documentan vestigios arqueológicos relacionados con la antigua fortificación: la Casa-Torre no era solo una vivienda noble, sino un pequeño centro de poder desde el que una familia controlaba propiedades, comunicaciones y derechos económicos.
De fortaleza medieval a palacio
Con el tiempo, las necesidades defensivas fueron perdiendo importancia y la torre se transformó en una residencia más cómoda: a su alrededor se incorporaron distintos cuerpos palaciegos, con soluciones tardogóticas y renacentistas conviviendo en un mismo conjunto. Algunos sectores conservan pequeñas ventanas y aspilleras que recuerdan el carácter defensivo original; otros presentan vanos mucho mayores, propios ya de una residencia señorial.
La capilla de Santa María Magdalena
Adosada a uno de los cuerpos del palacio, la capilla habría sido construida durante el siglo XVI: de planta alargada e iluminación reducida, conserva sobre su entrada el blasón del linaje. Un expediente del siglo XVII menciona incluso la celebración de una feria el día de Santa María Magdalena en el entorno de la casa.
¿Por qué se llaman Calderón «de la Barca»?
El apellido está tradicionalmente relacionado con el control que ejercía la familia sobre una barca que permitía cruzar el río entre Viveda y Barreda —un paso fundamental antes de la existencia de los puentes actuales, para personas, animales y mercancías, en un corredor que comunicaba las Asturias de Santillana con Asturias, Galicia y Vizcaya—. La familia poseía aquel derecho de paso y obtenía ingresos de su explotación; su importancia terminó incorporándose al apellido familiar, y el barrio de La Barca conserva todavía su memoria.
La relación con Pedro Calderón de la Barca
La torre constituye el solar histórico del linaje Calderón de la Barca, familia de la que descendía el dramaturgo del Siglo de Oro Pedro Calderón de la Barca (1600-1681). Conviene explicarlo bien: Calderón nació en Madrid, no en Viveda; su padre, Diego Calderón, pertenecía a un linaje hidalgo de origen montañés cuyo solar estaba relacionado con esta casa. La importancia de la torre no reside, por tanto, en haber sido residencia habitual del dramaturgo, sino en ser uno de los grandes solares ancestrales de su familia.
¿Durmió aquí San Francisco de Asís?
Según una antigua tradición, San Francisco de Asís habría pasado una noche en esta casa hacia 1214, durante su supuesto viaje hacia Santiago de Compostela. La historia fue recogida siglos después por diferentes autores, entre ellos Emilia Pardo Bazán, que menciona incluso el recuerdo de la habitación donde habría descansado el santo; una guía de Santander y su provincia de 1926 vuelve a citarla. No existe, sin embargo, documentación contemporánea que permita demostrar aquella estancia: es más correcto hablar de tradición histórica que de hecho probado. El recuerdo sigue vivo en Viveda, donde existe una escultura dedicada a San Francisco en memoria de su supuesto paso, reforzado simbólicamente por el hecho de que el Camino de Santiago del Norte atraviesa hoy la localidad.
Los Calderón frente a la abadía de Santillana
Los Calderón de la Barca acumularon propiedades, derechos y privilegios en el entorno de Viveda, llegando a mantener disputas con la poderosa abadía de Santa Juliana y con otros linajes de las antiguas Asturias de Santillana. Estas torres no eran simples viviendas: eran la representación física del poder de una familia sobre un territorio, en una época de competencia constante por tierras, rentas y jurisdicciones.

Evolución de la Casa-Torre de los Calderón de la Barca, desde la torre medieval hasta la residencia señorial, con la antigua barca fluvial que dio origen al apellido.
Un edificio protegido desde 2002
Aquí conviene precisar un dato que aparece confundido en numerosas páginas: el Real Decreto 782/1982, que a veces se atribuye a esta torre, corresponde en realidad al cercano Palacio de Peredo. El expediente propio de la Torre Medieval de los Calderón de la Barca se incoó en 1980, y su protección oficial actual corresponde a su incorporación al Inventario General del Patrimonio Cultural de Cantabria como Bien de Interés Local, categoría inmueble, por resolución de 30 de marzo de 2002.
Un patrimonio en peligro
La importancia histórica del edificio contrasta con su estado de conservación: la propiedad es privada, y la Casa-Torre figura en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra desde octubre de 2018, por el abandono y deterioro progresivo del conjunto, con riesgo señalado para cubiertas y muros. Parte del edificio llegó a utilizarse para actividades ganaderas. La ficha sigue actualmente dentro de la Lista Roja.
¿Se puede visitar?
La Casa-Torre es una propiedad privada, y no existe actualmente un régimen oficial de visitas al interior. El conjunto puede identificarse desde su entorno en Viveda, pero cualquier acceso a la propiedad debe respetar su carácter privado.
Qué ver cerca
La visita a Viveda permite reunir en poca distancia tres monumentos de épocas distintas: esta Casa-Torre, de origen medieval; la iglesia de El Salvador, con testimonios altomedievales y románicos; y el Palacio de Peredo, magnífico ejemplo de residencia señorial del siglo XVII. Por Viveda discurre además el Camino de Santiago del Norte, cuyo tramo municipal comienza precisamente en esta zona antes de continuar hacia Queveda y Santillana del Mar.






