Casa de la familia Fernández de Caleya

La Casa de la familia Fernández de Caleya es una de las residencias históricas más singulares de Suances. Se encuentra en la calle Ceballos, dentro del sector alto de la villa, y destaca por su gran volumen, sus tres niveles, la textura de sus muros de piedra y una composición inspirada en la arquitectura palaciega italiana.
El edificio fue proyectado por el arquitecto Luis Sanz y pertenece al siglo XX. Esta fecha es importante para interpretarlo correctamente: no es un palacio renacentista construido en los siglos XV o XVI, sino una residencia historicista que recupera elementos asociados al Renacimiento italiano y los adapta a la arquitectura doméstica de su tiempo.
Su fachada combina numerosos vanos, arcos de medio punto, líneas horizontales de imposta y un pórtico adosado en la planta baja. En el lado oeste sobresale además un cuerpo ochavado formado por miradores superpuestos, uno de los detalles que proporciona mayor personalidad a la casa.
El inmueble continúa teniendo uso residencial y no funciona como museo ni como monumento visitable. Su interés se aprecia desde el espacio público, integrándolo en un paseo por la arquitectura civil de Suances y por otras construcciones de la calle Ceballos.
Dónde está la Casa Fernández de Caleya
Se sitúa en la calle Ceballos de Suances, en la zona alta de la villa, un sector que reúne varios ejemplos de arquitectura civil y religiosa. La calle Ceballos conecta el núcleo urbano con el camino de descenso hacia las playas, el puerto y la parte baja, permitiendo incluir la casa en un recorrido a pie por la Plaza de Viares, la Quinta del Amo, la antigua escuela de San José y la capilla de la Virgen del Carmen. El inmueble está integrado en una parcela residencial: la localización debe utilizarse como referencia para contemplar su exterior, no como invitación a entrar en la finca. No existe un horario turístico regular ni un acceso público anunciado.
Una residencia del siglo XX, no un edificio renacentista
El texto turístico habitual la describe como de «estilo renacentista italiano» — una idea válida solo si se entiende como referencia estética. El Catálogo de Protección del Patrimonio de Suances fecha el edificio en el siglo XX: no pertenece históricamente al Renacimiento, sino que su arquitectura recupera composiciones que recuerdan a los palacios italianos —ordenación horizontal, arcos de medio punto, impostas, aspecto robusto de la piedra—. La definición más rigurosa es arquitectura historicista de inspiración renacentista italiana, un lenguaje que permitió a los arquitectos de finales del XIX y comienzos del XX proyectar edificios adaptados a su tiempo utilizando referencias del pasado. Esta precisión evita dos errores habituales: pensar que el edificio tiene siglos más de antigüedad de los que posee, e interpretar cada detalle como una reproducción arqueológica exacta de un modelo italiano.
El arquitecto Luis Sanz
El catálogo municipal atribuye expresamente el proyecto a Luis Sanz, el dato de autoría más sólido disponible, y permite relacionar la casa con otra construcción de Suances: la capilla de la Virgen del Carmen, también en la calle Ceballos y catalogada como obra del mismo arquitecto, aunque de carácter neogótico —una comparación que muestra la capacidad de Sanz para trabajar con lenguajes diferentes—. No se ha localizado en la ficha patrimonial una fecha exacta de construcción; algunas guías la sitúan en las primeras décadas del XX, cronología coherente con su lenguaje arquitectónico, pero mientras no aparezca un proyecto firmado o una licencia de obras fechada, es prudente mantener la datación oficial más amplia: siglo XX.
Suances y la arquitectura de las villas
Suances experimentó una profunda transformación con el desarrollo de los baños de mar y el veraneo: junto a las viviendas tradicionales y los barrios marineros aparecieron casas de mayor tamaño, hoteles y fincas ajardinadas, en las que la arquitectura se convirtió en una manera de expresar posición social y modernidad —algunas familias eligieron estilos regionalistas, otras referencias inglesas, medievales o renacentistas, combinados libremente por los arquitectos—. La Casa Fernández de Caleya debe leerse dentro de ese paisaje, como parte de un conjunto de arquitecturas que explica cómo Suances fue ampliando su identidad más allá del puerto, la pesca y las playas.
Un gran volumen de tres niveles
La ficha municipal señala que el edificio tiene B+2 —planta baja más dos plantas superiores—, la abreviatura urbanística que describe una residencia de tres niveles con presencia sólida, organizada mediante elementos que ordenan sus fachadas: sigue siendo una vivienda, pero con una escala y composición de carácter representativo.
Impostas, vanos y el pórtico adosado
La fachada se divide visualmente mediante líneas de imposta —molduras horizontales que separan los pisos y compensan la verticalidad de puertas, ventanas y miradores—. Presenta además numerosos vanos que aligeran la masa de piedra. Uno de los elementos más reconocibles es el pórtico adosado en la planta baja, formado por arcos de medio punto: el catálogo municipal utiliza exactamente esa denominación, más precisa que el término «criptopórtico» que emplean algunas descripciones turísticas —un criptopórtico designa habitualmente una galería semienterrada, mientras que aquí lo que se observa es un pórtico exterior adosado, como recoge la ficha oficial—. Los arcos de medio punto establecen un ritmo visual, aunque no convierten por sí solos la casa en renacentista: forman parte de una recreación historicista que combina recursos de distintas tradiciones.
La textura del aparejo pétreo
El catálogo destaca de forma específica la textura del aparejo pétreo —la manera en que se disponen y trabajan las piedras del muro—: un acabado rugoso que refuerza la apariencia robusta del conjunto, recordando al almohadillado de los palacios italianos, aunque sin identificarse automáticamente con una técnica histórica concreta sin un estudio material del edificio.
El cuerpo ochavado del lado oeste
En la zona occidental sobresale un cuerpo ochavado —una estructura de planta poligonal con chaflanes— en la que se disponen miradores superpuestos correspondientes a diferentes pisos. Este elemento rompe la geometría compacta del volumen principal, orienta las vistas hacia varias direcciones, incrementa la entrada de luz, y actúa como contrapunto vertical frente a las impostas horizontales: uno de los detalles que permite reconocer el edificio y diferenciarlo de otras grandes residencias de Suances.
¿Qué significa que tenga protección estructural?
La casa está incluida con el código B3 en el Catálogo de Protección del Patrimonio Arquitectónico y Arqueológico del Plan General de Ordenación Urbana de Suances, con nivel de protección estructural —una categoría que no debe confundirse con una declaración de Bien de Interés Cultural o Bien de Interés Local: se trata de una protección urbanística municipal destinada a conservar los valores esenciales del inmueble—. No se ha localizado una declaración individual de la casa como BIC, por lo que no debe presentarse como tal. La ficha del catálogo, incorporada al Plan General de 2019, calificaba su estado de conservación como bueno —una valoración correspondiente a la fecha del documento, no una afirmación permanente—.
No confundirla con la primera vivienda de los Fernández de Caleya
El catálogo patrimonial de Suances recoge dos inmuebles distintos relacionados con la familia en la calle Ceballos: esta Casa de la familia Fernández de Caleya, código B3, proyectada por Luis Sanz, con planta baja y dos pisos superiores; y la Primera vivienda de los Fernández de Caleya, código B32, de planta baja y un piso superior, cuya galería corrida está protegida con nivel ambiental. La coincidencia de apellido y calle puede producir confusión en mapas y fotografías: esta página se dedica a la casa B3, la residencia de mayor volumen atribuida a Luis Sanz.
La casa dentro del patrimonio civil de Suances
El patrimonio de Suances suele asociarse primero con el puerto, el faro y las defensas costeras, pero la parte alta de la villa conserva una arquitectura civil que explica otra etapa de su historia. La Casa Fernández de Caleya comparte ese paisaje con la Quinta del Amo y otras construcciones representativas, formando parte de la arquitectura civil de Suances vinculada a la expansión urbana de los siglos XIX y XX. Frente a monumentos creados para una función pública, recuerda que una vivienda privada también puede poseer interés histórico y urbano —su valor no autoriza a invadir la propiedad, pero sí justifica su conocimiento y conservación—.
Cómo contemplar el edificio
La visita debe plantearse como una parada exterior. Conviene alejarse lo suficiente para distinguir los tres niveles, fijarse en la sucesión de arcos del pórtico y la sombra que genera, seguir con la mirada las líneas de imposta, comparar la textura rugosa de los muros con los elementos de acabado más regular, y observar los vanos y el cuerpo ochavado con sus miradores.
Preguntas frecuentes sobre la Casa Fernández de Caleya
¿Cuántas plantas tiene?
Tiene planta baja y dos pisos superiores; el catálogo lo expresa mediante la abreviatura B+2, equivalente a tres niveles.
¿Qué elementos destacan en la fachada?
El pórtico adosado de la planta baja, los arcos de medio punto, las líneas de imposta, la textura del aparejo pétreo, los numerosos vanos y el cuerpo ochavado con miradores del lado oeste.
¿Tiene un criptopórtico?
Algunas guías utilizan ese término, pero la ficha oficial habla de «pórtico adosado en planta baja», una denominación que describe con mayor claridad el elemento visible.
¿Se puede visitar el interior?
No consta que tenga visitas turísticas regulares; es una propiedad de uso residencial y debe contemplarse desde la vía pública.
¿Está declarada Bien de Interés Cultural?
No se ha localizado una declaración individual como BIC. La casa tiene protección estructural dentro del catálogo urbanístico municipal, con el código B3.
¿Es la misma que la primera vivienda de los Fernández de Caleya?
No. El catálogo recoge otra construcción, la Primera vivienda de los Fernández de Caleya, con código B32, dos niveles y una galería corrida: son edificios distintos.
¿Qué otros edificios de Luis Sanz hay cerca?
La capilla de la Virgen del Carmen de Suances, también en la calle Ceballos, aparece atribuida a Luis Sanz en el catálogo municipal.
¿Qué se puede ver cerca?
La Plaza de Viares, la Quinta del Amo, el antiguo colegio de San José, la capilla del Carmen, el puerto, la playa de La Concha y la Punta del Dichoso.






