Escultura El Hombre de los Vientos en Suances, figura de bronce con los brazos abiertos sobre fondo de cielo azul

Escultura El Hombre de los Vientos en Suances

En el punto más alto y más expuesto de Suances, sobre el mirador que domina la playa de Los Locos, hay un hombre de bronce con los brazos abiertos recibiendo el viento del Cantábrico. Casi todo el mundo lo llama el Hombre de los Vientos, y es probablemente la imagen más fotografiada del municipio después de sus playas. Lo que casi nadie cuenta es quién lo hizo, qué dice la placa a sus pies y por qué la escultura tiene, en realidad, tres nombres distintos.

Escultura El Hombre de los Vientos en Suances, figura de bronce con los brazos abiertos sobre fondo de cielo azulDetalle del torso y la cabeza de la escultura El Hombre de los Vientos de Suances con luz de atardecer nublado

El bronce revela de cerca sus pliegues acanalados y el gesto sereno del rostro, en contraste con la silueta completa recortada contra el cielo despejado de Suances.

Tres nombres para una misma escultura

Merece la pena empezar por aquí, porque es la principal fuente de confusión. La obra circula con tres denominaciones y las fuentes no se ponen de acuerdo:

El Hombre de los Vientos es el nombre popular, el que usan los vecinos y el que figura en los catálogos turísticos que la recogen como monumento. Estatua de los Vientos es la forma que emplean la prensa regional y los repertorios de escultura urbana. Y Alma de costa son las dos primeras palabras del texto grabado en la placa, lo que apunta con bastante verosimilitud a que ese sea el título que el escultor dio a la pieza.

No existe documentación pública del Ayuntamiento ni del autor que zanje cuál es el título oficial, de modo que lo prudente es decir que la obra se conoce popularmente como el Hombre de los Vientos y que Alma de costa es, con toda probabilidad, su nombre real. Quien busque información sobre ella hará bien en probar con las tres formas.

Quién la hizo: Jesús González de la Vega

El autor es el escultor Jesús González de la Vega, nacido en Torrelavega el 10 de noviembre de 1962. Empezó Bellas Artes en la Academia de San Fernando de Madrid, pero abandonó los estudios reglados para formarse en técnicas escultóricas dentro de un taller de fundición madrileño, un detalle que explica bastante bien su manera de trabajar el metal. Ha trabajado el acero, el hormigón, la resina y el bronce, y durante su etapa en Los Ángeles, a comienzos de los noventa, llegó a esculpir en cartón de embalaje.

Su obra habitual es bastante menos amable que esta: series como Psicoerosión, Zoología o sus esculturas de esclavos juegan con volúmenes sobredimensionados y estructuras metálicas a la vista, con influencias que van del futurismo italiano al constructivismo ruso. Tiene piezas repartidas por plazas, rotondas y edificios públicos de Cantabria; entre ellas, el bisonte del Parlamento de Cantabria. Visto ese contexto, el Hombre de los Vientos es una obra inusualmente serena dentro de su producción.

Cómo es la obra

Es una figura masculina de bronce, de unos tres metros de altura, alzada sobre un pedestal de piedra. El hombre aparece de pie, con los brazos abiertos y el cuerpo entregado al viento que sube del mar. El propio escultor la ha descrito como una alegoría de la unión del hombre con la naturaleza, y la elección del emplazamiento refuerza esa idea: no está en una plaza del pueblo, sino en el punto donde el viento marino golpea con más fuerza.

La escultura ocupa un pequeño jardín acondicionado con bancos y barandillas de madera, sobre el borde del acantilado. Es un sitio que se disfruta más cuanto peor está el día: con mar de fondo y viento del noroeste, la figura y el paisaje cuentan lo mismo.

Qué dice la placa

A los pies de la escultura hay una placa con un breve texto poético que casi ningún visitante se detiene a leer y que ninguna guía reproduce. Dice así:

Alma de costa.
Mar, aire y tierra encontrados
quieren unirse, imparables.
Cada ola, mil abrazos,
racha intensa, novia amable.

Es la clave de lectura de la obra: la escultura no representa a un hombre luchando contra el temporal, sino a un hombre que se deja encontrar por él.

Vista general del mirador con la escultura El Hombre de los Vientos sobre su pedestal, con el Castillo de Ceruti y el pueblo de Suances al fondoSilueta de la escultura El Hombre de los Vientos de Suances a contraluz durante una puesta de sol

Desde el mirador, la escultura comparte panorámica con el pueblo de Suances y la torre del Castillo de Ceruti, y se recorta a contraluz cuando el sol se pone tras el pedestal.

Cuándo se colocó

La fecha que se repite en los repertorios de escultura urbana es octubre de 2010. Conviene tomarla con una pizca de cautela: procede de fuentes secundarias que probablemente beben unas de otras, y no hemos localizado ni nota de prensa municipal ni acuerdo de pleno que la confirme. Es la referencia disponible y probablemente sea correcta, pero no está documentada de primera mano. Quien necesite el dato con certeza puede consultarlo en el Ayuntamiento de Suances.

Dónde está y cómo llegar

La escultura se levanta en el mirador de la playa de Los Locos, en la zona alta de Suances, sobre el brazo de tierra que se adentra en el mar entre esa playa y la ensenada de La Concha. Está a un paseo corto del faro de Suances y de la Punta del Dichoso, de modo que lo natural es encadenar las tres visitas en un mismo recorrido a pie por el borde del acantilado.

El acceso es libre y gratuito, sin horario ni cierre, al tratarse de un espacio público al aire libre. Hay aparcamiento en el entorno de la playa de Los Locos, aunque en julio y agosto se llena pronto. No hemos encontrado información oficial sobre la accesibilidad del último tramo hasta el pedestal para personas con movilidad reducida; si es un factor determinante, conviene preguntar en la Oficina de Turismo antes de subir.

La escultura en las novelas de María Oruña

Hay una capa más, y bastante desconocida fuera de Suances. El Hombre de los Vientos es una de las localizaciones de la ruta literaria municipal Suances y los libros del Puerto Escondido, organizada por la Concejalía de Cultura sobre los escenarios de las novelas de María Oruña, la escritora que convirtió esta costa en el decorado de su serie policiaca. En el recorrido, la escultura aparece encadenada entre Villa Marina y la playa de Los Locos, junto a otros lugares reconocibles para los lectores como la cabaña de Oliver, Roca Blanca o La Tablía.

La ruta es gratuita, se convoca desde la Biblioteca Municipal y no tiene una periodicidad fija: se programa por ediciones sueltas a lo largo del año, con aforo limitado e inscripción previa. Quien quiera hacerla debe consultar la convocatoria vigente en el Ayuntamiento; las fechas de ediciones pasadas no sirven de referencia.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo el Hombre de los Vientos que la Estatua de los Vientos?
Sí, es la misma escultura. El primero es el nombre popular y el segundo el que emplean la prensa y los catálogos de escultura urbana. A ellos se suma Alma de costa, que encabeza el texto de la placa y que muy probablemente sea el título que le puso su autor.

¿Quién es el autor de la escultura?
El escultor cántabro Jesús González de la Vega, nacido en Torrelavega en 1962, autor también del bisonte del Parlamento de Cantabria.

¿Se puede visitar? ¿Cuánto cuesta?
Se puede visitar libremente y no cuesta nada. Está al aire libre, en un mirador público sin horario ni control de acceso.

¿De qué material es y cuánto mide?
Es de bronce y mide alrededor de tres metros de altura, sobre un pedestal de piedra que la eleva algo más.

¿Dónde está exactamente?
En el mirador de la playa de Los Locos, en la parte alta de Suances, entre esa playa y la ensenada de La Concha, cerca del faro y de la Punta del Dichoso.

¿Qué dice la inscripción?
«Alma de costa. Mar, aire y tierra encontrados quieren unirse, imparables. Cada ola, mil abrazos, racha intensa, novia amable.»

¿Aparece en las novelas de María Oruña?
Es una de las paradas de la ruta literaria municipal dedicada a sus novelas del Puerto Escondido, junto a otros escenarios de Suances reconocibles para sus lectores.

Qué ver cerca

La escultura es la excusa perfecta para recorrer la cornisa alta de Suances. Justo debajo queda la playa de Los Locos, una de las mejores de Cantabria para el surf; siguiendo el acantilado se llega al faro de Suances, en servicio desde 1863, y a la Punta del Dichoso, con sus vistas verticales sobre el mar. Muy cerca está también El Torco, la antigua fortificación costera del siglo XVII hoy convertida en espacio cultural. Bajando hacia el pueblo aparecen la extensa playa de La Concha y, ya en el barrio marinero, los miradores de la Cuba, desde donde los pescadores vigilaban el estado de la mar antes de salir a faenar.

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