La Iglesia de la Virgen de la Guía
En el barrio de Boria, muy cerca ya de San Vicente de la Barquera, se conservan las ruinas de la que fue la Iglesia de la Virgen de la Guía, un antiguo templo del que hoy solo perduran los muros y el ábside, cubierto por una bóveda de crucería con canecillos en el exterior.
Un rincón con vistas al Cantábrico
El estado de conservación de la iglesia es precario, rodeada de vegetación tanto ella como el sendero que conduce hasta el lugar. Aun así, sus alrededores regalan una de las mejores panorámicas de la zona, con los acantilados y el mar Cantábrico como telón de fondo. Se encuentra muy próxima a la Cala de Liñera y al faro de Punta Silla. Para llegar hasta allí, se puede seguir el paseo de la Barquera y tomar a la izquierda la carretera que lleva al faro.
Un conjunto patrimonial medieval
Junto a la iglesia se conservan los restos de una torre fortaleza y una antigua casa barroca, que conforman en su conjunto uno de los rincones patrimoniales más notables de la Edad Media en todo el municipio. En el siglo XVII, el conjunto perteneció a un descendiente del Inquisidor Antonio del Corro, de quien se conserva un documento de 1643 que ordenaba la celebración de dos oficios religiosos semanales en la ermita.
De la Guerra Civil hasta hoy
Durante la Guerra Civil se derrumbó la cubierta del templo, aunque esto no impidió que, hasta mediados del siglo XX, se siguieran celebrando en su interior algunas misas y la fiesta de la Virgen de la Guía. Actualmente, el Instituto de Prehistoria y Arqueología Sautuola ha propuesto un proyecto de consolidación de sus muros y su bóveda, con el objetivo de asegurar la conservación de este valioso patrimonio para las próximas generaciones.











