El castillo de Ceruti en Suances al atardecer, con su torre almenada recortada sobre el acantilado entre las playas de Los Locos y La Concha

El Castillo de Ceruti en Suances

El castillo de Ceruti en Suances al atardecer, con su torre almenada recortada sobre el acantilado entre las playas de Los Locos y La Concha

El castillo de Ceruti, sobre el acantilado entre las playas de Los Locos y La Concha, al atardecer.

Sobre el acantilado que separa la playa de Los Locos de la playa de La Concha se recorta una silueta almenada que despista a todo el mundo. Parece una fortaleza medieval asomada al Cantábrico; es, en realidad, un capricho historicista de principios del siglo XX, levantado por un hombre que fue alcalde, diputado, periodista, poeta y autor teatral, y que acabó muriendo entre sus muros. Conviene contarlo bien, porque la historia real es bastante mejor que la que sugiere la piedra.

Lo primero: no es un castillo medieval

Empecemos por deshacer el equívoco. El edificio se construyó hacia 1904, no en la Edad Media. Es un palacete historicista que imita deliberadamente la arquitectura militar medieval, con sillería y mampostería, en la línea de los caprichos neomedievales que la burguesía europea se hizo construir entre finales del XIX y comienzos del XX.

Eso no le resta ningún interés, al contrario: es un ejemplar excelente de un fenómeno arquitectónico muy concreto y muy de su momento. Pero quien suba esperando muros del siglo XIV se está equivocando de expectativa por seiscientos años.

Quién fue el barón de Peramola

El promotor fue Florencio Ceruti y Castañeda, barón de Peramola y Peracolls, y merece que se le dedique más de una línea porque su biografía es extraordinaria.

Nació en Tarragona el 29 de septiembre de 1859 —conviene apuntarlo, porque circula también la fecha de 1855, menos fiable frente a la partida de bautismo del 2 de octubre de 1859—. Su padre era militar, de linaje italiano; su madre, María de las Mercedes Castañeda Navarrete, era natural de Ganzo, en Torrelavega, y por esa vía materna le llegaría el título de barón, heredado de unos tíos sin descendencia.

Estudió en Madrid, entró en la Academia de Ingenieros del Ejército en 1876 y la abandonó en 1880 para cursar la carrera de Hacienda. Fue administrador de Contribuciones y Rentas en Cuenca, Teruel y Santander. Y en Torrelavega desplegó una carrera pública notable: alcalde en tres ocasiones —de agosto de 1901 a enero de 1904, de agosto de 1905 a febrero de 1907 y de noviembre de 1909 a enero de 1914— y diputado a Cortes por el distrito de Torrelavega-Villacarriedo en 1915.

A sus mandatos se deben la traída de aguas desde Cohicillos, que llevó agua corriente a Torrelavega en 1907, la creación de la Cámara de Comercio e Industria, el establecimiento del Giro Postal, la reparación del puente de Ganzo y el saneamiento del río Sorravides.

El alcalde que escribía canciones

Y aquí viene la parte que nadie cuenta. Ceruti fue también periodista y escritor: redactor de El Tiempo en Madrid y de La Verdad en San Sebastián, y fundador y director del semanario El Liberal Montañés entre 1897 y 1903. Publicó poesía y firmó obras de teatro —Don Dinero, Santander en cosmorama o La suerte manda o la cosa es pasar el rato, estrenada el 28 de junio de 1914—.

Suya es además la letra de «Al pie de tu ventana», con música de Lucio Mediavilla, una canción que llegó a hacerse popular en Portugal y en Chile. El hombre que mandó levantar este castillo escribió una canción que se cantaba al otro lado del Atlántico.

Retrato de época de Florencio Ceruti y Castañeda, barón de Peramola, el promotor que mandó construir el castillo de SuancesFotografía antigua de 1912 con tres niños posando frente al castillo de Ceruti recién construido, en Suances

El hombre y su obra: Florencio Ceruti, barón de Peramola, y su castillo recién construido, fotografiado en 1912.

Una precisión sobre la fecha

Se repite que Ceruti mandó construir el castillo «siendo alcalde de Torrelavega». Conviene afinar, porque los datos no encajan del todo: su primera alcaldía terminó el 1 de enero de 1904 y la segunda no empezó hasta agosto de 1905. Si la construcción se fecha en 1904, cae justamente en el paréntesis entre ambas.

Tampoco hemos localizado el nombre del arquitecto ni una fecha de obra documentada más allá de ese «hacia 1904» aproximado. Lo honesto es decir que lo levantó un hombre que fue alcalde de Torrelavega en esos años, sin precisar más.

Vista actual del castillo de Ceruti desde el paseo, con el letrero del hotel y agapantos en flor en primer términoFachada actual del castillo de Ceruti con el cartel de El Castillo de los Locos y la ampliación acristalada del restaurante

El castillo tal como se ve hoy, ya convertido en el hotel El Castillo de los Locos.

Murió en su castillo

Fotografía familiar de 1917 con varios miembros de la familia Ceruti posando en la escalinata de piedra del castillo de Suances

La familia Ceruti en la escalinata del castillo, en 1917, siete años antes de la muerte del barón.

Florencio Ceruti falleció el 7 de septiembre de 1924, a los sesenta y cuatro años, en el propio castillo de Suances. Está enterrado en el cementerio de Geloria, en Torrelavega. La baronía quedó vacante hasta su rehabilitación en 1952 a favor de Florencio Ceruti y Pérez-Venero.

Que el promotor de un capricho arquitectónico acabe muriendo dentro de él, veinte años después de levantarlo, le añade al edificio una capa que ninguna almena imitada podría dar.

Del abandono al hotel

Tras la muerte de su propietario y el paso de las décadas, el edificio dejó de ser residencia privada. En 1987 fue rehabilitado y reconvertido en hotel; en 2003 recibió una segunda restauración; y en torno a 2020 se acometió una nueva reforma que se atribuye al estudio santanderino MMIT Arquitectos —el mismo que años después redactaría el proyecto del futuro funicular de Suances—, si bien esa autoría procede de una única fuente y conviene tomarla con cautela.

Hoy funciona como hotel El Castillo de los Locos, en la calle de Acacio Gutiérrez, 141, con restaurante y cafetería y acceso directo a la playa de Los Locos. No publicamos tarifas ni horarios porque cambian con la temporada: conviene consultarlos directamente en el establecimiento.

Terraza exterior del hotel El Castillo de los Locos al atardecer, con sombrillas de paja y la torre del castillo al fondoVista de la playa y el acantilado de Suances desde el mirador junto al castillo de Ceruti, con el oleaje rompiendo en la orilla

La terraza del hotel al atardecer y la vista de la playa desde el mirador junto al castillo.

Cómo verlo

Al ser un establecimiento privado, el interior solo es accesible como cliente del hotel o de su cafetería. Ahora bien, la vista que interesa es la exterior, y esa es libre: desde la playa de Los Locos, con el edificio recortado sobre el acantilado, y desde el paseo alto, donde se aprecia el conjunto con el mar detrás. Al atardecer, con el sol cayendo sobre el Cantábrico, es uno de los encuadres más fotografiados de Suances y con razón.

Preguntas frecuentes

¿El castillo de Suances es medieval?
No. Se construyó hacia 1904 y es un palacete historicista que imita la arquitectura militar medieval. No tiene ningún elemento de época.

¿Quién lo mandó construir?
Florencio Ceruti y Castañeda, barón de Peramola y Peracolls, nacido en Tarragona en 1859, alcalde de Torrelavega en tres ocasiones y diputado a Cortes en 1915.

¿Se puede visitar?
El edificio es hoy el hotel El Castillo de los Locos. El interior es accesible como cliente del hotel o de su cafetería; el exterior se ve libremente desde la playa de Los Locos y desde el paseo.

¿Es lo mismo el castillo de Ceruti que el castillo de Suances?
Sí, es el mismo edificio, y comercialmente se conoce hoy como El Castillo de los Locos.

¿Dónde está exactamente?
Sobre el acantilado entre la playa de Los Locos y la ensenada de La Concha, en la calle de Acacio Gutiérrez, 141.

¿Es verdad que el barón murió allí?
Sí. Florencio Ceruti falleció en el castillo el 7 de septiembre de 1924, veinte años después de mandarlo construir, y fue enterrado en el cementerio de Geloria, en Torrelavega.

¿Quién fue el arquitecto?
No consta. Ninguna de las fuentes consultadas identifica al autor del proyecto ni aporta una fecha de obra documentada más allá del «hacia 1904».

Qué ver cerca

El castillo está en el extremo del municipio que concentra los mejores miradores. Justo debajo, la playa de Los Locos, una de las mejores de Cantabria para el surf, y al otro lado la larga playa de La Concha. Siguiendo el acantilado se llega al faro de Suances, en servicio desde 1863, a la Punta del Dichoso y a El Torco, la fortificación costera del siglo XVII — esta sí, defensa de verdad. En la parte alta del pueblo queda la Quinta del Amo, la otra gran casa de indianos del municipio. Todo ordenado, en la guía de arquitectura civil en Suances.

Publicaciones Similares

Comparte tu experiencia

¿Conoces este rincón de Cantabria? Cuéntanos tu experiencia, deja tu recomendación o resuelve la duda de otros viajeros. Tu comentario ayuda a quienes están planeando su visita.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *