Cueva de La Meaza en Ruiseñada

Localización
La cueva de La Meaza se encuentra en las inmediaciones del barrio de La Molina, en la localidad de Ruiseñada, perteneciente al municipio de Comillas. Está rodeada de un frondoso bosque, lo que refuerza su carácter de rincón apartado y evocador. Su boca, amplia y orientada al suroeste, mide unos 10 metros de ancho por 4 de alto y da paso a un vestíbulo habitable que explica sus numerosos periodos de ocupación a lo largo de milenios.
Historia y descubrimiento
La cueva fue descubierta el 11 de marzo de 1907 por Hermilio Alcalde del Río, uno de los grandes pioneros en el estudio del arte rupestre de la cornisa cantábrica, a quien se deben también los hallazgos de cuevas como Hornos de la Peña, Covalanas o El Pendo. Ya en aquella primera visita, Alcalde del Río documentó sílex trabajado, fragmentos cerámicos, restos óseos, antiguos hogares y un singular signo serpentiforme pintado en rojo, por entonces bastante degradado.
Hacia los años cuarenta, Valentín Calderón de la Vara, director de la Escuela de Artes y Oficios de Torrelavega, junto con Valeriano Andérez, emprendió las excavaciones sistemáticas de la cavidad. En ellas aparecieron restos de los periodos Solutrense, Aziliense e indicios de Asturiense, además de enterramientos de la Prehistoria reciente y vestigios de época medieval, un conjunto que da idea de una ocupación humana que se remonta a más de 18.000 años. Investigaciones posteriores, ya a finales del siglo XX, sacaron a la luz nuevas figuras rupestres en su interior.
El arte rupestre
En el fondo de la cavidad se conservan varias manifestaciones de arte rupestre paleolítico, hoy no muy bien conservadas. Destacan dos paneles con sendos signos realizados a base de puntos dispuestos en triple hilera, de forma sinuosa o serpentiforme, junto a grabados no figurativos y manchas de pintura roja muy perdidas. El conjunto se atribuye al estilo III de Leroi-Gourhan, correspondiente al Solutrense. Aunque menos conocida que otras cuevas cántabras más mediáticas, La Meaza es una referencia habitual en la literatura sobre el arte parietal de la región.
Servicios
La cueva de La Meaza no es un yacimiento visitable y se encuentra cerrada al público mediante una verja, si bien es posible acercarse hasta ella y contemplar la entrada desde el exterior. Se ruega respetar el yacimiento y su entorno natural, parte del valioso patrimonio prehistórico de Cantabria.







