Museo de la Tortura de Santillana del Mar
En pleno casco histórico de Santillana del Mar encontramos uno de los museos más singulares y controvertidos de la villa: el Museo de la Tortura, también conocido tradicionalmente como Museo de la Tortura El Solar o Museo de la Tortura-Inquisición. Su exposición está dedicada a mostrar diferentes formas de castigo corporal, tortura, humillación pública y pena capital utilizadas o atribuidas a distintas sociedades europeas a lo largo de la historia —desde la Edad Media hasta la época industrial—. El propio museo advierte de que la exposición contiene materiales e imágenes que pueden resultar sensibles o impactantes.
El Museo de la Tortura de Santillana del Mar reúne una exposición dedicada a la historia del castigo, la tortura, la humillación pública y la pena capital.
No todo lo que llamamos «tortura medieval» fue realmente medieval
La imagen popular de la Edad Media está llena de máquinas de tortura extraordinariamente elaboradas. Pero la investigación histórica moderna ha demostrado que algunos de esos objetos son mucho más recientes de lo que tradicionalmente se pensaba, y que probablemente nunca se usaron tal como cuenta la tradición popular. Eso no significa que la tortura no existiera —existió, y fue empleada por sistemas judiciales europeos durante siglos—, pero conviene distinguir entre instrumentos históricamente documentados y objetos cuya fama procede de leyendas o de la museografía de los siglos XVIII y XIX.
La doncella de hierro, el mayor mito
Ese sarcófago metálico con forma humana y el interior cubierto de púas se presenta habitualmente como una terrorífica máquina medieval. Pero no existen pruebas históricas fiables de que las doncellas de hierro se usaran durante la Edad Media: los ejemplares conocidos se construyeron o difundieron siglos después, especialmente durante el XIX, en pleno auge de la fascinación por representar la Edad Media como una época extraordinariamente cruel.
El cinturón de castidad, otro mito construido después
La historia de los caballeros medievales colocando cinturones de hierro a sus esposas antes de partir a las Cruzadas es de las más repetidas en la cultura popular, pero el medievalista Albrecht Classen, autor de The Medieval Chastity Belt: A Myth-making Process (2007), ha estudiado en detalle cómo se convirtió en un mito moderno sobre la Edad Media: no existen referencias históricas anteriores al siglo XIX, y ninguno de los cinturones conservados está datado más allá de esa centuria. El propio Museo Británico tuvo que retirar de sus vitrinas, en 1996, un «cinturón de castidad medieval» al descubrirse que en realidad databa del siglo XVIII o XIX.
¿Piezas originales?
La exposición reúne instrumentos, piezas y recreaciones relacionadas con la historia de la tortura, el castigo corporal, la humillación pública y la pena capital; la autenticidad, datación y uso histórico concreto pueden variar de unas piezas a otras.
No todo lo que asociamos a la tortura medieval está históricamente documentado: algunos instrumentos son reales y otros forman parte de mitos o interpretaciones posteriores.
¿Todo perteneció a la Inquisición?
No necesariamente. Aunque buena parte de la ambientación del museo está relacionada con la Inquisición, la exposición debe entenderse en un contexto más amplio de historia europea de la tortura, los castigos judiciales, la humillación y la pena capital: la tortura judicial existió en numerosos territorios y fue empleada por diferentes tribunales civiles y religiosos, no exclusivamente por el Tribunal del Santo Oficio. Investigaciones basadas en archivos inquisitoriales muestran además que, dentro del propio procedimiento inquisitorial, la tortura tenía un carácter principalmente interrogatorio, con procedimientos determinados, una imagen bastante más compleja que la de cámaras llenas de máquinas de tormento extravagantes.
Tortura, castigo, humillación y ejecución no son lo mismo
La tortura busca provocar sufrimiento con una finalidad concreta, frecuentemente interrogatoria; el castigo corporal es la pena impuesta por una autoridad; la humillación pública busca exponer y desacreditar al condenado ante la comunidad —picotas y cepos cumplían esta función—; y la ejecución tiene como resultado la muerte del condenado. El garrote, por ejemplo, ampliamente documentado en España, era un instrumento de ejecución, no de interrogatorio; la guillotina, asociada sobre todo a la Revolución francesa, es también pena capital, no tortura inquisitorial. Reducir toda la colección a «instrumentos utilizados por la Inquisición» no resulta, por tanto, del todo exacto.
¿Es un museo para niños?
El propio museo advierte de que determinados contenidos, imágenes y materiales pueden resultar impactantes. Aunque existe entrada infantil, que exista no significa necesariamente que la exposición sea adecuada para cualquier edad: conviene valorar previamente la sensibilidad del menor, ya que algunas representaciones y explicaciones pueden resultar desagradables.
Información práctica
La dirección actual es Calle Bertrand Clisson, 1, 39330 Santillana del Mar (junto al cruce que conecta la calle del Cantón con la Plaza Mayor) — teléfono 942 84 02 73. La tarifa general es de 6€ y la reducida de 4€ (niños de 8 a 14 años y mayores de 65); los menores de 8 años entran gratis, bajo aprobación y supervisión de un acompañante. El museo abre en temporada de verano (22 de marzo a 24 de octubre y Semana Santa) de 10:00 a 21:00, y en temporada de invierno de 10:30 a 19:30, cerrando el 1 de enero y el 25 de diciembre. Los horarios y precios pueden cambiar, por lo que conviene comprobarlos antes de la visita. El museo admite perros, aunque en momentos de mucha afluencia puede pedir a sus dueños que esperen antes de acceder.













La Inquisición no utilizaba todos esos instrumentos, no sean brutos. Solo utilizaba 3 y bajo numerosas condiciones para evitar dañar lo mínimo posible al reo. No sean tan amarillistas por favor. Documéntes en un poco.
Gracias por su comentario, David. La información aquí vertida ha sido facilitada y proviene directamente del museo. Si ves el vídeo de su web https://www.youtube.com/watch?v=pYWqTO24xbM&feature=emb_title así lo dicen «instrumentos originales utilizados en Europa». Saludos cordiales.
Buenas noches: Las entradas se sacan allí o se pueden adquirir a través de página web.
Muchas gracias
Hola María, no tienen venta online. Puedes comprarlas allí mismo, en la taquilla. Fuera de la temporada alta no suele haber mucha gente. Saludos.