El Órgano de la Iglesia de la Asunción
El órgano de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Torrelavega es, según su propio organista titular, el único Bien de Interés Cultural que existe en la ciudad. Construido entre 1916 y 1917, es una de las joyas musicales más desconocidas de Cantabria.
Construcción y donación
La iniciativa de dotar a Torrelavega de un instrumento de esta categoría partió del sacerdote y organista Félix Apellániz, formado en el Seminario de Vitoria, con el respaldo del entonces párroco de La Asunción, Emilio Revuelta. El proyecto contó con una comisión de prestigiosos organistas —Emilio Aguirre, de la catedral de Santander; Cándido Alegría, de Santa Lucía; y el propio Apellániz—, presidida por el padre Nemesio Otaño, gran impulsor de la renovación musical desde la Universidad Pontificia de Comillas. El órgano fue donado por Vicenta Astúlez Velarde, hermana de uno de los principales promotores de la construcción del templo, según recuerda la inscripción conmemorativa que se conserva en el instrumento.
Un diseño de prestigio
Fue construido por la casa Viuda de Amezua y Eleizgaray, de Azpeitia (Guipúzcoa), bajo la dirección técnica del ingeniero alemán Albert Merklin, sobrino del célebre organero Joseph Merklin. La caja, de estética neogótica, fue diseñada por el propio arquitecto del templo, José María Basterra, integrándola armoniosamente con el gran rosetón de la fachada principal.
Características técnicas
De estilo romántico, cuenta con dos teclados y pedalero, 25 registros distribuidos en 21 juegos y numerosas combinaciones, articulados a través de sus 1.450 tubos de madera y estaño. Su sistema de transmisión, originalmente mecánico-neumático, ha sido electrificado con el tiempo, aunque conserva varios juegos en su estado original. La casa Eleizgaray fue pionera en España en la introducción de este sistema neumático, lo que convierte a este órgano en uno de los primeros de su clase en el país.
Grandes intérpretes
Por sus teclas han pasado algunos de los mejores organistas del panorama nacional e internacional, entre ellos Marie-Claire Alain, Philippe Lefebvre, Guy Bovet, Daniel Chorzempa, Montserrat Torrent, Esteban Elizondo, José Manuel Azcue, Juan de la Rubia —organista de la Sagrada Familia de Barcelona— y Thomas Ospital.
Restauraciones y reconocimiento BIC
Tras años de silencio, el órgano recuperó su actividad en 1977, y en 1997 fue objeto de una importante restauración a cargo de los organeros Azpiazu e Hijo, especialistas que ya habían intervenido en los órganos de las catedrales de Sevilla, León e Ibiza. Fue reinaugurado el 31 de enero de 1998, en un acto que sirvió también de homenaje al músico Juan José Mier, fallecido el verano anterior. En 2012, Cantabria se convirtió en la primera comunidad autónoma en declarar Bien de Interés Cultural a un conjunto de veinte órganos históricos, entre ellos el de La Asunción, a raíz de una petición presentada en 2005 por Enrique Campuzano, presidente de la Asociación Nacional de Órgano Hispano y organista titular del instrumento.
Un instrumento vivo
Desde hace casi veinte años funciona en la parroquia una escuela de órgano, a cargo de Jorge G. Llano y Enrique Campuzano, abierta a quien desee iniciarse en su conocimiento. Cada concierto se completa con visitas guiadas al interior del instrumento, y a lo largo del año participan también colegios, conservatorios y asociaciones de mayores de toda la región en programas de divulgación, con el objetivo de que los torrelaveguenses conozcan y valoren esta pieza excepcional de su patrimonio.






